28 agosto 2015

Historia de las lluvias y el Rio Santa Catarina por Antonio Guerrero Aguilar

El texto que a continuación presento, lo escirbió Antonio Guerrero Aguilar, el Cronista de Santa Catarina, Nuevo León, muncipio serrano perteneciente a la Sierra Madre Oriental en el año 2009, haiendo referencia a la que él considera la peor inundación de la Ciudad de Monterrey y su área metropolitana, ocurrida el 27 de Agosto de 1909, a 100 años de la conmemoración de éste evento de la naturaleza, sin embargo, él no sabía que justo un año después, en 2010 estaría por presentarse otro meteoro de gran magnitud: el temible Huracán Alex, que así como la inundación del 1909, el Huracán Beulah (1967) y el Gilberto (1988), dejarían marcada para siempre la memoria de solo algunos regiomontanos, aquellos que si respetan las montañas y sus ríos, y al resto, al que sigue abriendo montañas y tapando ríos, ellos no tienen memoria.


Historia de las lluvias y el Rio Santa Catarina 
Antonio Guerrero Aguilar


Existe la creencia popular que para predecir las lluvias en Monterrey, hay que ver como los negros nubarrones se ponen encima del cerro de la Silla pareciendo grandes humaredas. O incluso los antiguos decían un refrán: “cuando el cerro de la Silla sombrilla y el de las Mitras sombrero, seguro aguacero”. Y cuando estaba el aguacero y los truenos muy fuertes, las viejitas rezaban:


"Santa Bárbara doncea, que en el cielo fuiste estrea, líbranos de la centea”.


Lo cierto es que el jueves 27 de agosto se cumplieron 100 años de una de las inundaciones que ha sufrido nuestra zona metropolitana y los municipios situados en la cuenca del río San Juan que abarca a los ríos Pesquería, Salinas, Santa Catarina y Ramos. Como preámbulo de la tragedia, el 10 de agosto de 1909, se habían dado una fuertes lluvias que también habían causado destrozos a Monterrey y a sus municipios aledaños. La población apenas se estaba recuperando cuando el día 27 de agosto, se dejaron sentir fuertes ventarrones que venían por el cañón del Huajuco.






Se dice que la inundación de 1909 es la más terrible de todas, pues proporcionalmente hubo más pérdidas humanas y materiales. Hace 106 años, Monterrey contaba con 80 mil habitantes y el estado de Nuevo León sumaba 300 mil personas. De acuerdo a testigos de la época, se decía que las causas de gran inundación de 1909 eran dos: la situación de Monterrey en un valle rodeado de montañas y su posición con respecto a la entrada a la Sierra Madre conocida como la Boca del Potrero de Santa Catarina, conocida actualmente como el cañón de la Huasteca y porque el río Santa Catarina recoge el agua que cae en 32 cañones.



Precisamente el río que más ha expuesto a constantes peligros de inundación, es el río Santa Catarina. Este nace en plena Sierra Madre Oriental, en la llamada Sierra de San José, cerca del Tarillal en Santiago, Nuevo León, a 2,369 metros sobre el nivel del mar. El río luego se interna a Santa Catarina por el cañón de San Cristóbal. De ahí hasta la boca del potrero que ahora llaman de la Huasteca, el río recoge las aguas de 32 cañones que a su vez reciben los torrentes de las lluvias que se dan en Santiago y Santa Catarina, de la Mesa del Norte y de las sierras de Arteaga, Saltillo y Ramos Arizpe, Coahuila.

Sierra El Tarillal, en Coahuila. Foto tomada de la cuenta de Panoramio de aventurero35

El río Santa Catarina corre primero de sur a norte y luego de sureste a noroeste, atravesando un cañón largo y angosto entre las estribaciones de la llamada Sierra del Toro o Taray y de algunos poblados de Santa Catarina como San Cristóbal, El Marrubial, Tinajas, El Alto, los García, Buenos Aires, Nogales y los Horcones para luego salir ya engrandecido por el Cañón de Santa Catarina.

Luego se desliza por desfiladeros de la sierra de Anáhuac ya en terrenos de Santa Catarina y luego de San Pedro. En donde estaban los antiguos molinos Jesús María, se nutre con las venidas del agua que conduce el arroyo del Obispo, que caen en la sierra de las Mitras. Se interna a Monterrey por la antigua comunidad de San Jerónimo y sigue atravesando a los municipios de Monterrey, Guadalupe y Juárez; hasta que en Cadereyta se junta como tributario del río San Juan para después desembocar en el río Bravo.




Las aguas que lleva regularmente el río Santa Catarina se deben a los escurrimientos de agua de los pantanos subterráneos, ya sea de los deshielos de la sierra de Arteaga y de Saltillo, de la humedad que captan los distintos ecosistemas y de mantos freáticos que hacen brotar manantiales que alimentan al río y como les decía al principio, porque recoge la lluvia de 32 cañones o accesos de cadenas montañosas que componen a la parte serrana que pertenece a Santa Catarina. Esos cañones reciben los nombres del Pajonal, la Mielera, Santa Juliana, Sandías, Salazar, San Pablo, Escaleras, Cortinas entre otros más.

Cañón El Pajonal, fotografía de El Guardián del Topo.
Ahora, ¿porqué su cauce es seco regularmente en todo el año? Por que los servicios de Agua y Drenaje de Monterrey mantienen poco menos de 30 pozos de agua con una profundidad fluctuante entre los 80 y 114 metros, de los cuales se saca el vital líquido para el consumo humano e incluso industrial de García, Santa Catarina, San Pedro Garza García y parte de Monterrey.

También hay una respuesta que tiene que ver con la leyenda relacionada con la Virgen de la Purísima, cuando dicen que llovió 40 días en 1757 y Antonia Teresa, la zapatera tlaxcalteca, llevó a la imagen de la virgen Chiquita y con ella tocó las aguas embravecidas del río Santa Catarina, desde entonces, dicen que su caudal se oculta en el lugar conocido como Morteros y que resurge en San Jerónimo.


La distancia existente que va de la entrada del cañón de Santa Catarina hasta la calle Juárez de Monterrey, son de 14.5 kilómetros en línea recta. Por tener un cauce sinuoso, el río baja en una pendiente promedio de 10 metros por kilómetro, haciendo que su cauce se vuelva más peligroso, incluso que la de los llamados rápidos de las cataratas del Niágara.

El río Santa Catarina, hizo posible el establecimiento de Monterrey y su zona metropolitana y generó un sistema económico basado en la agricultura, la ganadería y la minería. En la época colonial, la llamada hacienda de Santa Catalina fue una de las más prósperas e importantes del Nuevo Reino de León. En documentos coloniales aparece como “la mejor de todas las haciendas desde Zacatecas a estas partes”. Y todo porque contaba con agua suficiente del Río Santa Catarina. Durante la época colonial irrigaba las labores agrícolas de los municipios que ya les mencioné.



En el siglo XIX, con su fuerza alimentó las antiguas industrias de los molinos Jesús María, la Fama, la Leona, el Blanqueo y la Sombrerería Universal, iniciando así la industrialización de la zona metropolitana. Ya en el siglo XX apoyó las labores de minería y de ganadería, luego los procesos de industrialización e hizo posible que se abastecieran del vital líquido lugares como García, Santa Catarina, San Pedro Garza García, Monterrey, Guadalupe, Juárez y Cadereyta.



Así como el río Santa Catarina ha dado vida y desarrollo a la zona metropolitana, también ha dado destrucción. Se tienen referencias de que Monterrey ha sufrido al menos 15 inundaciones.

La primera inundación que tenemos referencia, gracias a los registros históricos, es la de 1611 y otra en 1612. La primera destruyó la original ciudad de Monterrey que estaba cercana a los ojos de agua de Santa Lucía. Eso hizo que se trazara otra población en donde actualmente está la plaza Zaragoza. El cronista Alonso de León supo por testigos que la mitad de las casas quedó destruida.


En septiembre de 1636 se repitió una inundación, Alonso de León se refiere a ella tan destructiva que: “parece se abrieron las cataratas del cielo y rompieron las fuentes del abismo de las sierras, según las bocas por ellas reventaron… llevándose las arboledas de sus riveras, desgajándose de sus sierras las peñas, causando pavor y miedo, derribó todas las casas de Monterrey y las iglesias, dejándolo hecho un desierto”.


Por crónicas de la época se sabe que los ríos La Silla, Santa Catarina y Pesquería se desbordaron provocando muchas desgracias. Seis años después, en 1642 y 1648, después de unas fuertes lluvias, el río Santa Catarina volvió a salirse de su cauce y se repitieron en 1716, 1752, 1756, 1775, 1782.

Ya en el siglo XIX, en 1810 y en 1881 el río Santa Catarina recuperó incontenible su cauce, causando destrozos de gran consideración. Y las fuertes lluvias que provocaron las inundaciones en 1909. Las más recordadas por sus efectos destructivos, pues se calcula que murieron cerca de 5 mil personas y muchos municipios quedaron prácticamente barridos, como General Bravo, Los Aldamas, los Rayones, Santa Catarina, Monterrey y especialmente el popular barrio de San Luisito, actualmente la colonia Independencia.


Precisamente en ese año, las aguas embravecidas del Río Santa Catarina se llevaron todo lo que encontraron a su paso, se dice que eral tal la desolación, la destrucción y la tristeza imperante, que su testimonios pueden verse en el libro El río fiera, bramaba de Osvaldo Sánchez y Alfonso Zaragoza que publicó el AGENL en 1989 y otro publicado por don Humberto Buentello Chapa. También en el año de 1910 llovió fuertemente en la región.

Las aguas del Santa Catarina también hicieron de las suyas el 28 de agosto de 1938, cuando las lluvias se presentaron todo el día y el nivel del agua subió hasta un metro incluso en los lugares más altos de Monterrey. En el mes de septiembre de 1967 el huracán Beulah trajo también inundaciones sobre la ciudad y en 1978 copiosas lluvias inundaron el cauce del río.



Hace 21 años la del Huracán Gilberto, que convertido en tormenta tropical, dejó sentir su fuerza entre el 15 y 16 de septiembre de 1988 cuando vació su furia en un gigante que estaba dormido.



Aparentemente cada 20 o 30 años, el río Santa Catarina provoca inundaciones en Monterrey y sus municipios aledaños. La memoria y el temor a ellas, hacen que nuestros gobernantes realicen obras para evitar más problemas. Por ejemplo, siendo gobernador Ignacio Morones Prieto se iniciaron la obras de canalización del río en 1953 y con Fernando Canales Clariond se inició la construcción de la llamada cortina rompepicos.

A mi juicio, seguimos expuestos a inundaciones pues toda la zona metropolitana está en cañadas y pasos naturales de arroyos que hemos urbanizado. Es incongruente que mientras en otras partes del mundo se paguen cantidades de dinero por limpiar los ríos, aquí se empeñan en llenarlos de canchas, juegos y otras cosas que no vienen al caso. La cortina cuando mucho, recogerá la lluvia de algunos 20 cañones de la sierra, dejando a otro tanto sin control alguno. Además no entendemos los ciclos que nos anuncian que debemos tener cuidado de las lluvias y de las inundaciones, pues todavía no tenemos la necesaria infraestructura hidráulica que evite tantos destrozos.

Tenemos ciclos que nos recuerdan que entre 20 y 30, el río Santa Catarina reencuentra su vocación de río. Aunque lo veamos seco e inofensivo, es un gigante que además de vida, ha traído muerte y destrucción.

Cordialmente
Antonio Guerrero Aguilar
Cronista de la Ciudad de Santa Catarina

Si quieres conocer más acerca de la historia de Santa Catarina, te invito a que visites el Blog de Antonio Guerrero Aguilar: Identidad, Memoria y Cultura de Santa Catarina, Nuevo León. 

13 agosto 2015

Patrimonio Biocultural y Megaminería tóxica en México y el Mundo

Les suplico a todos con el corazón que vean el siguiente documental y hagan conciencia acerca del uso del oro. Rechacemos el uso del oro como suntuario, rompamos prejuicios, el oro no te hace ver bien, te hace cómplice de ésta masacre biocultural, NO al oro, SI a la vida.

25 julio 2015

La Sierra de Otontepec, Huasteca Veracruzana


La Sierra de Otontepec es una discontinuidad fisiográcifa de la Sierra Madre Oriental, compuesta por un conjunto de pequeñas sierras aisladas en medio de la Llanura Costera del Golfo al norte del estado de Veracruz, en las coordenadas 20° 10' y 20° 20' de latitud norte, y 97° 45'y 98°00' de longitud oeste, en la región cultural conocida como Huasteca Veracruzana entre la Ciudad de Tampico en Tamaulipas y la Ciudad de Túxpan en Veracruz, ha sido también llamada la Sierra de Tantima, en referencia a la localidad que se ubica en sus faldas, y el nombre de orígen Teenek, hace referencia al Tam "lugar" y tima "timas", que son los frutos del árbol de las jícaras o sacuates (Crescentia cujete) muy común en la selva baja y mediana subcaducifolia de la sierra. 

Mapa de la Sierra de Otontepec.

Mapa del SINACVER.

Se distribuye en los siguientes municipios: Ixcatepec, Tepetzintla, Cerro Azul, Tancoco, Tantima, Citlaltépetl, Chontla y Chicontepec de Tejeda, su extensión abarca aproximadamente 14,428 mil hectáreas según la CONANP (2010) y con un gradiente altitudinal que va de los 250 metros a su máxima altura que la representa el Cerro de Crustepec con alrededor de 1,320 msnm. Sus faldeos sirven de zonas de captación de agua que abastecen al Río Túxpan, por ende a la Laguna de Tamiahua y al Río Pánuco al norte a través del afluente del Chicayán. 

Es un faro montañoso de vegetación relictual en medio de la llanura que siempre ha sido atractivo no solo para las comunidades humanas, sino para la biodiversidad que da como resultado una gran cantidad de endemosmos. En un ambiente plano el flujo energético suele ser muy parecido de un punto a otro como el caso de la llanura costera, pero en cuanto la topografía cambia y se vuelve más compleja como es el caso de la Sierra de Otontepec, el flujo de energía se vuelve dinámico y provee muchos más nichos ecológicos y por ende la colonización de muchas más especies que restringen su distribución y resultan en endemismos que están austentes de las zonas planas, por eso la Sierra de Otontepec es un faro deespecies endémicas y biodiversidad en general en medio de la llanura. 

Debido a lo anterior, éste sistema montañoso fue declarado como Reserva Ecológica en el año 2005, ya que en sus partes mésicas se desarrollan bosques mesófilos de montaña, bosques de encinares tropicales de Quercus oleoides y selvas altas y medianas perennifolias, así como palmares en su parte baja. Sin embargo, debido a la intensa transformación del uso del suelo que ha sufrido el estado de Veracruz y principalmente la llanura de estado, la sierra está rodeada de vegetación secundaria compuesta así como potreros y acahuales, que es la vegetación que sale después de que se ha desmontado un área de vegetación nativa.

Su ubicación es estratégica en la llanura para proveer servicios ambientales, pues las nubes provenientes del Golfo de México llegan primero a ella que a la Sierra Madre Oriental, dejando una gran cantidad de lluvia que resurge en veneros, manantiales y arroyos que eventualmente se unen a los ríos, dejando también sustento hídrico a los ganaderos, agricultores y ciudades de la región

Para acceder a la Sierra de Otontepec se debe llegar a la comunida de Naranjos-Amatlan, que también es conocida como  “La puerta de entrada a la Sierra de Otontepec" y de ahí subir por las brechas que llegan a sus faldas y a la Estación de Campo Sierra de Otontepec.






Si deseas conocer más acerca de ésta Discontinuidad Fisiográfica de la Sierra Madre Oriental puedes acceder a su Plan de Manejo, así como en la página de Sitios de Patrimonio Natural y Cultural de Veracruz.

05 julio 2015

Las tres discontinuidades Fisiográficas de la Sierra Madre Oriental según el INEGI

Aunque hay muchísimas discrepancias acerca de la delimitación de la Sierra Madre Oriental, una de las mayormente usadas es la que propusieron Cervantes y colaboradores allá por el año de 1990. Ella abarca alrededor del 11% del territorio mexicano y es considerada como una provincia fisiográfica que es una unidad morfológica superficial de características distintivas; de origen y morfología propios que tiene un origen geológico unitario sobre la mayor parte de su área y una morfología propia y distintiva.

Sin embargo, dentro de las provincias fisiográficas mexicanas hay enclaves que no cumplen los criterios anteriormente citados debido a que sus geoformas no son las típicas y tienen otras asociaciones litológicas, en dado caso éstas áreas tan particulares han sido llamadas "Discontinuidades Fisiográficas" y se les distingue por ser áreas cuyo origen y morfología no corresponden a la provincia en las que se encuentran pero que cumplen los requisitos para construir en sí una provincia fisiográfica aparte, no obstante no pueden ser consideradas como tal por no tener la extensión ni la diferenciación internas suficientes para poder ser considerada como una provincia.

Aplicando estas definiciones a la información cartográfica, (topográfica y geológica) disponible en el país, se encuentra que el territorio de México puede ser dividido en 15 diferentes provincias fisiográficas, una de ellas es la Sierra Madre Oriental y a su vez tiene de vecinas tres discontinuidades fisiográficas que se caracterizan por ser montañas en medio de la llanura.

De norte a sur la primera es la Sierra de San Carlos, la segunda la Sierra de Tamaulipas y la tercera la Sierra de Otontepec, las primeras dos se ubican en las llanuras tamaulipecas y la tercera en la llanura veracruzana, todas frente al Golfo de México, recibiendo con fuerza los embates de los huracanes. 


Las tres han quedado aisladas del macizo montañoso principal y podrían ser consideradas como islas biogeográficas por presentar ecosistemas únicos, que no se hallan en la llanura, además las tres son de orígen volcánico a diferencia del orígen sedimentario de la sierra.

Sierra de San Carlos, fotografía de achavira.
Sierra de Tamaulipas, fotografía de Héctor Bonilla.
Sierra de Otontepec, fotografía de Donato Valdez.

En entradas futuras se hablará acerca de las características distintivas de cada una de estas discontinuidades fisiográficas y su gran valor fitogeográfico y cultural.

Fuente de los mapas:

Cervantes Y., Cornejo S. L., Lucero R., Espinosa J. M., Miranda E. y Pineda A. 1990. Clasificación de Regiones Naturales de México, IV. 10. 2. Atlas Nacional de México. Vol. II. Escala 1: 4,000, 000.

02 julio 2015

Sistemas tradicionales de producción de alimento

Serie de videos producidos por Pronatura Veracruz A. C. que hablan sobre diferentes alternativas biorregionales a la producción de alimentos y servicios ambientales.


Silvicultura del Manglar


Apicultura


Maíz intercalado con árboles frutales


 Cafetales de sombra


 Ecotecnias para el agua


Hongos de bosques templados


Manejo de fauna silvestre


Manejo comunitario del bosque


Vainilla


Cacao

28 junio 2015

Orugas de mariposa Heraclides anchisiades idaeus en árbol de manguillo

Ésta vez les dejo unas fotografías y un video de las orugas de mariposa Heraclides anchisiades idaeus, una especie neotropical que habita desde México hasta Argentina y le gusta alimentarse de especies de flora de la familia Rutaceae, que es la misma familia de las naranjas.

En Linares la encontramos alimentándose de manguillo (Casimiroa pringlei) que es un árbol del matorral espinoso tamaulipeco y el matorral submontano que bordea la sierra antes de los encinares. Es una especie neotropical de aromáticas flores que puede ser una especie con potencial ornamental para la Ciudad de Monterrey y Ciudad Victoria, ya que su distribución abarca éstas dos capitales, además va de la mano con esta especie de mariposa de gran belleza.

Si las ves no las lastimes, son inofesivas y no matarán al árbol, además recuerda que en algún momento serán mariposas.











22 junio 2015

El Sótano del Barro, la segunda sima más grande del mundo

¿Has escuchado alguna vez la palabra cima? Seguramente, es una palabra común que hace referencia al punto más alto de determinado lugar, como por ejemplo una montaña. Sin embargo, existe también la palabra sima, que hace alusión a algo totalmente inverso.

Una sima, es una cavidad en forma de pozo cuyo techo ha colapsado por la disolución del carbonato de calcio de las rocas calcáreas que la forman. En pocas palabras es un pozo que se ha formado de manera natural en el terreno y como la sierra madre oriental está formada de rocas calcáreas, en ella ocurren procesos cártsticos todo el tiempo y por eso abundan las simas.

En la sierra, las simas son llamadas sótanos y son famosos por toda la región huasteca de la sierra madre oriental, debido a que en ésta subprovincia fisiográfica se concentran muchos procesos cársticos de la mano con las abundantes pecipitaciones, las cuales llevan componentes ácidos que van erosionando y/o labrando incesantemente la roca en laberintos de grutas, cavernas, simas, resurgencias y ríos subterráneos. Un paraíso para los espeleólogos.

Las simas o sótanos, tienen especial folclore debido a lo inquietante de su geografía, algunos son pequeños y no pasan más allá de un par de metros y algunos son gargantas profundas de cientos de metros, que debido a su misterio son fuente de inspiración de raudales de leyendas e historias acerca de su procedencia, de lo que habita más allá, de si tendrán fondo, de las conexiones que hay entre las galerías subterráneas, de sus moradores y en general de la fascinación ancestral que nos provoca lo desconocido.

Uno de estos maravillosos lugares es el llamado Sótano del Barro. El sótano del Barro está enclavado en un cerro frente a la localidad de Santa María de Cocos, municipio de Arroyo Seco, en la Sierra Gorda Queretana, casi colindando con el municipio de Atarjea en la Sierra Gorda Guanajuatense.

Santa María de Cocos, Arroyo Seco, Querétaro.
Sótano del Barro visto desde el camino a Puerto Ayutla.

El Sótano del Barro es la segunda sima más grande del mundo con aproximadamente 15 millones de metros cúbicos de cavidad, y solamente se ve superada por la sima de Sarisariñama en Venezuela con 18 millones de metros cúbicos. Posee 455 m de profundidad y de 200m de ancho en su parte más amplia. Su formación se debe a una enorme fractura vertical de las formaciones de El Abra pertenecuentes a las rocas sedimentarias del macizo conocido como la Sierra del Doctor de la era Cenozóica coon alrededor de un millón y medio de años de edad aproximada, no suele haber derrumbes importantes, pero si existe acumulación de rocas en el fondo debido a que se desprenden de las paredes.

Sótano del Barro, con 455 m de profundidad.

En su interior anida una población e Guacamayas verdes (Ara militaris).

Ésta maravillosa cavidad, es además hogar para una población de guacamayas verdes (Ara militaris) sumamente escasas en la Sierra Madre Oriental. Las paredes verticales del sótano le sirven de sitio de anidación debido a que difícilmente algún depredador puede acercarse, a menos que sean otras aves o buenos reptiles y mamíferos trepadores en éstas paredes de ángulos rectos. 

En las paredes del sótano podemos ver las poblaciones de guacamayas verdes (Ara militaris).

Las paredes verticales son el resguardo de las guacamayas verdes.

Para llegar al Sótano del Barro hay que tomar la carretera Federal 69 Río Verde San Luis Potosí-Jalpan, Querétaro, y dar vuelta a la altura del km 24 hacia el poniente en la localidad de, se continua por ese camino de terracería aproximadamente 28 km, la carretera está en buen estado, por ahí se llega a Santa María de Cocos, en el sitio hay que localizar algún guía para subir caminando 7 km cuesta arriba del cerro en una caminata de unas 3 horas, aunque también pueden subir en mula hasta el sótano. La vegetación circundante es de bosque tropical caducifolio o selva baja, bastante cambiante dependiendo de la época del año, se recomienda ir en época seca o a finales de lluvias porque hay que atravsar un vado.

Vegetación de selva baja caducifolia.

Mocoque (Pseudobombax ellipticum) en el camino.
En la Sierra Gorda de Querétaro hay además una red de eco-albergues donde puedes alojarte si deseas recorrer con tranquilidad el sótano y Santa María de Cocos, pues justo en el pueblo se ubica uno de éstos eco-albergues que son manejados por la comunidad.

Además, desde hace algun tiempo, la ONG United Corridors ha organizado el monitoreo comunitario de las poblaciones de guacamaya donde se hace partícipe a los pobladores para que se involucren en el conocimiento y la conservación de los ecosistemas de éstas aves emblemáticas de segundo sótano más profundo de México. Para más información y fotos pueden visitar su página de Facebook.




20 diciembre 2014

Tipos de suelo de México



El suelo en su conjunto es un organismo vivo. Ya había hablado de ello en entradas anteriores en el blog de la gallina de la sierra aunque de manera muy poética y reflexiva. Ésta vez dejo información del INEGI acerca de los tipos o unidade de suelo oficiales que hay en la república mexicana. 

Existe también en su página, el Conjunto de datos vectorial Edafológico escala 1: 250 000 Serie II (Continuo Nacional) totalmente gratuito y fácil de descargar, que si bien no es tan fino, es un excelente comienzo para conocer los suelos de la región de nuestro interés, esperando que este interés sea siempre en pro de la conservación y restauración del mismo.

A continuación transcribo fielmente las Unidades de suelo según el INEGI y la FAO-UNESCO:

Acrisol

Del latín acris: agrio, ácido; y solum: suelo. Literalmente, suelo ácido. Son suelos que se encuentran en zonas tropicales o templadas muy lluviosas como las sierras orientales de Oaxaca, llanura costera veracruzana, sierra lacandona y Altos de Chiapas. En condiciones naturales tienen vegetación de selva o bosque. Se caracterizan por tener acumulación de arcilla en el subsuelo, muy ácida y pobre en nutrientes. En México se usan en la agricultura con rendimientos muy bajos, salvo los fruta­ les tropicales como cacao, café o piña, en cuyo caso se obtienen rendimientos de medios a altos; también se usan en la ganadería con pastos inducidos o cultivados; sin embargo, el uso más adecuado para la conservación de estos suelos es el forestal. Son moderadamente susceptibles a la erosión y su símbolo en la carta es (A).

Acrisoles en la selva Lacandona en Chiapas. Tomada de aquí.

Acrisoles en la sierra de Juárez, Oaxaca. Foto de Javier Crespo.

Andosol  

De las palabras japonesas an: oscuro; y do: tierra. Literalmente, tierra negra. Suelos de origen volcánico, constituidos principalmente de ceniza, la cual contiene alto contenido de alófano, que le confiere ligereza y untuosidad al suelo. Se ex­ tienden territorialmente en las regiones de Mil Cumbres y la Neo volcánica Tarasca, en el estado de Michoacán, en las Sierras Neo volcánicas Nayaritas, Sierra de los Tuxtlas en Veracruz y en la región de Lagos y Volcanes de Anáhuac, en el centro del país. Son generalmente de colores oscuros y tienen alta capacidad de retención de humedad. En condiciones naturales presentan vegetación de bosque o selva. Tienen generalmente bajos rendimientos agrícolas debido a que retienen considerablemente el fósforo y éste no puede ser absorbido por las plantas. Sin embargo, con programas adecuados de fertilización, muchas regiones aguacateras de Michoacán, por ejemplo, consiguen rendimientos muy altos. Tienen también uso pecuario espe­cialmente ovino; el uso más favorable para su conserva­ción es el forestal. Son muy susceptibles a la erosión eólica y su símbolo es (T).


Andosol en el volcán Paricutín en Uruapan, Michoacán.Foto tomada de aquí.
Andosoles en el volcán Ceboruco en Nayarit. Foto tomada de aquí.
Arenosol

Del latín arena: arena. Literalmente, suelo arenoso. Suelos que se localizan principalmente en zonas tropicales o templadas muy lluviosas del sureste de México. La vegetación que presentan es variable. Se caracterizan por ser de tex­tura gruesa, con más del 65% de arena al menos en el primer metro de profundidad. En México son muy escasos, y su presencia se limita principal­ mente a las llanuras y pantanos tabasqueños y del norte de Chiapas. Estos suelos tienen una alta permeabilidad pero muy baja capacidad para re­tener agua y almacenar nutrientes. La susceptibilidad a la erosión en los Arenosoles va de moderada a alta. Su símbolo cartográfico es (Q).


Arenosol en los pantanos de Centla, Tabasco. Foto de Alejandro Guzmán Robles.
Cambisol

Del latín cambiare: cambiar. Literalmente, suelo que cambia. Estos suelos son jóvenes, poco desarrollados y se pue­den encontrar en cualquier tipo de vegetación o clima excepto en los de zonas áridas. Se caracterizan por presentar en el subsuelo una capa con terrones que presentan vestigios del tipo de roca subyacente y que además puede tener pequeñas acumulaciones de arcilla, carbonato de calcio, fierro o manganeso. También pertenecen a esta unidad algunos suelos muy delgados que están colocados directamente encima de un tepetate. Son muy abundantes, se destinan a muchos usos y sus rendimientos son variables pues dependen del clima donde se encuentre el suelo. Son de moderada a alta susceptibilidad a la erosión. Su símbolo es (B).

Cambiosol cerca de Atolinga Zacatecas. Foto de Noticias de la cicádea.

Castañozem

Del latín, castaneo: castaño; y del ruso zemljá: tierra. Literalmente, tierra castaña. Suelos alcalinos que se encuentran ubicados en zonas semiáridas o de transición hacia climas más lluviosos como las sierras y llanuras del norte de Zacatecas, parte del Bolsón de Mapimí y las llanuras occidentales de San Luis Potosí. En condiciones naturales tienen vegetación de pastizal, con algunas áreas de matorral. Frecuentemente tienen más 70 cm de profundidad y se caracterizan por presentar una capa superior de color pardo o rojizo obscuro, rica en materia orgánica y nutrientes, con acumulación de caliche suelto o ligeramente cementado en el subsuelo. En México se usan para ganadería extensiva median­ te el pastoreo o intensiva mediante pastos cultivados con rendimientos de medios a altos; en la agricultura son usados para el cultivo de granos, oleaginosas y hortalizas con rendimientos generalmente altos, sobre todo si están bajo riego, pues son suelos con alta fertilidad natural. Son moderadamente susceptibles a la erosión. Su símbolo es (K).
Castañozems en el pico de Teyra, Zacatecas. Foto de hbberaldi.
Castañozems en el bolsón de Mapimí. Foto de chabochi.

Chernozem

Del ruso cherna: negro; y zemljá: tierra. Literalmente, tierra negra. Suelos alcalinos ubicados en zonas semiáridas o de transición hacia climas más lluviosos. En condiciones naturales tienen vegetación de pastizal, con algunas áreas de matorral como las llanuras y lomeríos del norte de Veracruz o parte de la llanura costera tamaulipeca. Son suelos que sobrepasan comúnmente los 80 cm de profundidad y se caracterizan por presentar una capa superior de color negro, rica en materia orgánica y nutriente, con alta acumulación de caliche suelto o ligeramente cementado en el subsuelo. En México se usan para ganadería extensiva mediante el pastoreo o intensiva mediante pastos cultivados con rendimientos de medios a altos; en la agricultura son usados para el cultivo de granos, oleaginosas y hortalizas con rendimientos generalmente altos, sobre todo si están bajo riego. Se consideran en estado natural un poco más fértiles que los Castañozems. Son moderadamente susceptibles a la erosión y el símbolo para representarlo en la carta edafológica es (C).
Chernozems en los pastizales de Chihuahua.Foto de Ricardo Aguirre.

Feozem

Del griego phaeo: pardo; y del ruso zemljá: tierra. Literalmente, tierra parda. Suelos que se pueden presentar en cualquier tipo de relieve y clima, excepto en regiones tropicales lluviosas o zonas muy desérticas. Es el cuarto tipo de suelo más abundante en el país. Se caracteriza por tener una capa superficial oscura, suave, rica en materia orgánica y en nutrientes, semejante a las capas superficiales de los Chernozems y los Castañozems, pero sin presentar las capas ricas en cal con las que cuentan estos dos tipos de suelos. Los Feozems son de profundidad muy variable. Cuando son profundos se encuentran generalmente en terrenos planos y se utilizan para la agricultura de riego o temporal, de granos, legumbres u hortalizas, con rendimientos altos. Los Feozems menos profundos, situados en laderas o pen­dientes, presentan como principal limitante la roca o alguna cementación muy fuerte en el suelo, tienen rendimientos más bajos y se erosionan con más facilidad, sin embargo, pueden utilizarse para el pastoreo o la ganadería con resultados aceptables. El uso óptimo de estos suelos depende en muchas ocasiones de otras características del terreno y sobretodo de la disponibilidad de agua para riego. Su símbolo en la carta edafológica es (H).

Feozems en Túxpam de Bolaños, Jalisco. Foto de Oscar Figueroa.

Feozems en Teúl de Gonzáles Ortega, Zacatecas. Foto de Tugo.
Fluvisol

Del latín fluvius: río. Literalmente, suelo de río. Se caracterizan por estar forma­ dos de materiales acarreados por agua. Son suelos muy poco desarrollados, mediana­ mente profundos y presentan generalmente estructura débil o suelta. Se encuentran en todos los climas y regiones de México cercanos siempre a lechos de los ríos. Los ahuehuetes, ceibas y sauces son especies típicas que se desarrollan sobre estos suelos. Los Fluvisoles presentan capas alternadas de arena con piedras o gravas redondeadas, como efecto de la corriente y crecidas del agua en los ríos. Sus usos y rendimientos dependen de la subunidad de Fluvisol que se trate. Los más apreciados en la agricultura son los Fluvisoles mólicos y calcáricos por tener mayor disponibilidad de nutrientes a las plantas. El símbolo para representarlos dentro de la carta edafológica es (J).

Fluvisoles en el río Frío, Tamaulipas. Foto de Mané Salinas.
Fluvisoles en el río Ramos, Nuevo León. Foto de Alfredo Alanís.
Gleysol

Del ruso gley: pantano. Literalmente, suelo pantanoso. Suelos que se encuentran en zonas donde se acumula y estanca el agua la mayor parte del año dentro de los 50 cm de profundidad, como las llanuras costeras de Veracruz y Campeche, así como en las llanuras y pantanos tabasqueños donde son los suelos más importantes por su extensión. Se caracterizan por presentar, en la parte donde se saturan con agua, colores grises, azulosos o verdosos, que muchas veces al secarse y exponerse al aire se manchan de rojo. La vegetación natural que presentan generalmente es de pastizal y en algunas zonas costeras, de cañaveral o manglar. Son muy variables en su textura pero en México predominan más los arcillosos, esto trae como consecuencia que presenten serios problemas de inundación durante épocas de intensa precipitación. Regularmente estos suelos presentan acumulaciones de salitre. Se usan en el sureste de México para la ganadería de bovinos con resultados moderados a altos. En algunos casos se pueden destinar a la agricultura con buenos resultados en cultivos como el arroz y la caña que requieren o toleran la inundación. Su símbolo es (G).
Gleysoles en La Mancha, Veracruz. Foto de HARL2009.

Manglares con gleysoles en Campeche. Foto tomada de aquí.

Histosol


Del griego histos: tejido. Literalmente suelos de tejidos orgánicos. Son suelos con muy alto contenido de materia orgánica (más del 20% en peso), general­ mente de color negro, esponjosos, ligeros y con alta capacidad de retención de humedad. Se encuentran restringidos a sitios donde se acumulan desechos orgánicos y agua, tales como pantanos y le­chos de antiguos lagos. Xochimilco es un ejemplo representativo en el país. Frecuentemente tienen olor a podrido y una importante acumulación de salitre. La vegetación típica de estos suelos es el pastizal o popal. En nuestro país estos suelos se aprovechan en la agricultura de hortalizas con resultados de aceptables a muy buenos, dependiendo del grado de sales, capacidad de drenaje y fertilidad natural del suelo. Los que se hallan en zonas costeras y tienen vegetación de popal generalmente no se utilizan. Prácticamente no son susceptibles a la erosión. El símbolo para representarlos en la carta edafólogica es (0).

Histosoles en Tabasco. Foto de Alejandro Guzmán Robles.

Histosoles en Xochimilco, México Distrito Federal. Foto tomada de aquí.

Litosol

Del griego lithos: piedra. Literalmente, suelo de piedra. Son los suelos más abundantes del país pues ocupan 22 de cada 100 hectáreas de suelo. Se encuentran en todos los climas y con muy diversos tipos de vegetación, en todas las sierras de México, barrancas, lomeríos y en algunos terrenos planos. Se caracterizan por su profundidad menor de 10 centímetros, limitada por la presencia de roca, tepetate o caliche endurecido. Su fertilidad natural y la susceptibilidad a la erosión es muy variable dependiendo de otros factores ambienta­les. El uso de estos suelos depende principalmente de la vegetación que los cubre. En bosques y selvas su uso es forestal; cuando hay matorrales o pastizales se puede llevar a cabo un pastoreo más o menos limitado y en algunos casos se destinan a la agricultura, en especial al cultivo de maíz o el nopal, condicionado a la presencia de suficiente agua. No tiene subunidades y su símbolo es (I).

Litosoles en la Sierra San Marcos y Pinos, Coahuila. Foto tomada de aquí.
Litisoles en un cenote en Quintana Roo. Foto tomada de aquí.

Luvisol

Del latín luvi, luo: lavar. Literalmente, suelo con acumulación de arcilla. Son suelos que se encuentran en zonas templadas o tropicales lluviosas como los Altos de Chiapas y el extremo sur de la Sierra Madre Occidental, en los estados de Durango y Nayarit, aunque en algunas ocasiones también puede encontrarse en climas más secos como los Altos de Jalisco o los Valles Centrales de Oaxaca. La vegetación es generalmente de bosque o selva y se caracterizan por tener un enriquecimiento de arcilla en el subsuelo. Son frecuente­ mente rojos o amarillentos, aunque también presentan tonos pardos, que no llegan a ser obscuros. Se destinan principalmente a la agricultura con rendimientos moderados. En algunos cultivos de café y frutales en zonas tropicales, de aguacate en zonas templadas, don­ de registran rendimientos muy favorables. Con pastizales cultivados o inducidos pueden dar buenas utilidades en la ganadería. Los aserraderos más importantes del país se encuentran en zonas de Luvisoles, sin embargo, debe tenerse en cuenta que son suelos con alta susceptibilidad a la erosión. En México 4 de cada 100 hectáreas está ocupada por Luvisoles. El símbolo para su representación cartográfica es (L).

Luvisoles en el Madroño, Querétaro. Foto de elpatrino.
Luvisoles en Mazamitla, Jalisco. Foto de Armando Sánchez Santillán.
Nitosol

Del latín nitidus: brillante. Literalmente, suelo brillan­te. En México se localizan principalmente en los Carsos de Yucatán y Campeche que son regiones cálidas y con vegetación natural de selva. Los Nitosoles son suelos de color rojizo muy brillante y enriquecido de arcilla en todo su espesor, por lo menos hasta 150 cm de profundidad. Son suelos muy profundos pero con una capa superficial muy delgada de color oscuro, don­de la parte orgánica está bien mezclada con la parte mineral. Su fertilidad natural es alta. En las costas de Nayarit se destinan al cultivo del tabaco y mediante pastizales inducidos dan buenos resultados en la cría de bovinos. Sin embargo, su uso óptimo es el forestal pues conserva mejor la potencialidad natural de estos suelos. Tienen susceptibilidad a la erosión de baja a moderada y el símbolo para su representación cartográfica es (N). 
Nitosoles en la milpa maya, península de Yucatan. Foto de Meredith VanVelsor.

Planosol

Del latín planus: plano, llano. Connotativo de suelos generalmente desarrollados en relieves planos que en alguna parte del año se inundan en su superficie. Son medianamente profundos en su mayoría, entre 50 y 100 cm, y se encuentran principalmente en los climas templados y semiáridos de nuestro país. Las regiones donde se han registrado con mayor frecuencia son los Altos de Jalisco, llanuras de Ojuelos Aguascalientes, los valles zacatecanos y algunas porciones de las planicies tarahumaras. Su vegetación natural es de pastizal o matorral. Se caracterizan por presentar debajo de la capa más superficial, una capa infértil y relativamente delgada de un material claro que generalmente es menos arcilloso que las capas tanto que lo cubren como las capas que la subyacen. Debajo de esta capa se presenta un subsuelo muy arcilloso, o bien, roca o tepetate, todos impermeables. En otros países se les conoce como suelos duplex, por el contraste en su textura. En el centro norte de México, se utilizan con rendimientos moderados en la ganadería de bovinos, ovinos y caprinos. Su rendimiento agrícola depende de la subunidad de Planosol que se trate. Son muy susceptibles a la erosión, sobre todo en las capas superficiales. El símbolo para su representación cartográfica es (W). 
Planosoles en los pastizales de Ojuelos, Aguascalientes-Jalisco. Foto de Fernando Colín.
  
Ranker

Del austriaco rank: pendiente fuerte. Literalmente, suelos de pendiente fuerte. Suelos de climas templados húmedos o semifríos húmedos, con una vegetación natural típica de bosque. Algunas regiones típicas de estos suelos son la Gran Meseta Duranguense y Mil Cumbres, ésta última región en el estado de Michoacán. Se caracterizan por ser ácidos, con espesor menor a los 25 cm, color oscuro por el alto contenido de materia orgánica y porque descansan directamente sobre roca no carbonatada. Su principal uso en México es el forestal. Su susceptibilidad a la erosión es alta cuando sufren desmonte debido a que se encuentran por lo general en laderas. Su símbolo es (U).


Rankers en mil cumbres, Michoacán. Foto de julyoboy82.
Bosques con rankers en La Cebollita, Durango. Foto de elmarquezz.
Regosol

Del griego reghos: manto, cobija o capa de material suelto que cubre a la roca. Suelos ubicados en muy diversos tipos de clima, vegetación y relieve. Tienen poco desarrollo y por ello no presentan capas muy diferenciadas entre sí. En general son claros o pobres en materia orgánica, se parecen bastante a la roca que les da origen. En México constituyen el segundo tipo de suelo más importante por su extensión (19.2%). Muchas veces están asociados con Litosoles y con afloramientos de roca o tepetate. Frecuentemente son someros, su fertilidad es variable y su productividad está condicionada a la profuididad y pedregosidad. Se incluyen en este grupo los suelos arenosos costeros y que son empleados para el cultivo de coco y sandía con buenos rendimientos. En Jalisco y otros estados del centro se cultivan granos con resultados de moderados a bajos. Para uso forestal y pecuario tienen rendimientos variables. El símbolo cartográfico para su representación es (R).


 
Regosoles en San Martín de Bolaños, Jalisco. Foto tomada de aquí.


Regosoles en Tapias Viejas, Aguascalientes. Foto de cesar_marquez.

Rendzina

Del polaco rzedzic: ruido. Connotativo de suelos someros que producen ruido con el arado por su pedregosidad. Estos suelos se presentan en climas semiáridos, tropicales o templados. Se caracterizan por tener una capa superficial abundante en materia orgánica y muy fértil que descansa sobre roca caliza o materiales ricos en cal. Generalmente las rendzinas son suelos arcillosos y poco profundos por debajo de los 25 cm pero llegan a soportar vegetación de selva alta perennifolia. En el estado de Yucatán se utilizan también para la siembra de henequén con buenos rendimientos y para el maíz con rendimientos bajos. Si se desmontan se pueden usar en la ganadería con rendimientos bajos a moderados pero con gran peligro de erosión en laderas y lomas. El uso forestal de estos suelos depende de la vegetación que presenten. Son moderadamente susceptibles a la erosión, no tienen subunidades y su símbolo es (E).

Rendzinas cerca del manantial de Chanchopa, Colima. Foto de mexicanaso_1.
Rendzinas en Quintana Roo.Foto tomada de aquí.

Solonchak

Del ruso sol: sal. Literalmente suelos salinos. Se presentan en zonas donde se acumula el salitre, tales como lagunas costeras y lechos de lagos, o en las partes más bajas de los valles y llanos de las regiones secas del país. Tienen alto contenido de sales en todo o alguna parte del suelo. La vegetación típica para este tipo de suelos es el pastizal u otras plantas que toleran el exceso de sal (halófilas). Su empleo agrícola se halla limitado a cultivos resistentes a sales o donde se ha disminuido la concentración de salitre por medio del lavado del suelo. Su uso pecuario depende del tipo de pastizal pero con rendimientos bajos. Su símbolo es (Z).

Pastizales halófilos con solonchack en Nuevo León. Foto de Antonio Niño.

Laguna de Sayula con solonchack en Jalisco.Foto tomada de aquí.

Solonetz

Del ruso sol: sal, etz: fuertemente expresado. Connotativo de suelos con altas concentraciones de sales. Se caracterizan por tener un subsuelo arcilloso con terrones duros en formas de columnas o prismas debido al alto contenido de sales de sodio. Estos suelos se localizan en zonas donde se acumulan sales, en particular, el álcali de sodio. Su vegetación natural es muy escasa y cuando existe es de pastizal o matorral. No tienen uso agrícola y su recuperación es difícil y costosa. Su símbolo es (S).

Valle de las monjas, una antigua laguna salada en Coahuila. Foto de Mané Salinas.

Laguna salada de Alchichica con acumulación de suelos salados en Puebla. Foto de Edgar Vargas.
Vertisol

Del latín vertere, voltear. Literalmente, suelo que se revuelve o que se voltea. Suelos de climas templados y cálidos, especialmente de zonas con una marcada estación seca y otra lluviosa. La vegetación natural va de selvas bajas a pastizales y matorrales. Se caracterizan por su estructura masiva y su alto contenido de arcilla, la cual es expandible en húmedo formando superficies de deslizamiento llamadas facetas, y que al ser colapsables en seco pueden formar grietas en la superficie o a determinada profundidad. Su color más común es el negro o gris oscuro en la zona centro a oriente de México y de color café rojizo hacia el norte del país. Su uso agrícola es muy extenso, variado y productivo. Ocupan gran parte de importantes distritos de riego en Sinaloa, Sonora, Guanajuato, Jalisco, Tamaulipas y Veracruz. Son muy fértiles pero su dureza dificulta la labranza. En estos suelos se produce la mayor parte de caña, cereales, hortalizas y algodón. Tienen baja susceptibilidad a la erosión y alto riesgo de salinización. Su símbolo es (V).

Vertisoles en los bosques tropicales secos en  Aguascalientes-Zacatecas. Foto de Luis Enrique Landero.

Vertisoles en las selvas secas de Sonora. Foto tomada de aquí.

Xerosol

Del griego xeros: seco. Literalmente, suelo seco. Se localizan en las zonas áridas y semiáridas del centro y norte de México. Su vegetación natural es de matorral y pastizal y son el tercer tipo de suelo más importante por su extensión en el país (9.5%). Tienen por lo general una capa superficial de color claro por el bajo contenido de materia orgánica. Debajo de esta capa puede haber un subsuelo rico en arcillas, o bien, muy semejante a la capa superficial. Muchas veces presentan a cierta profundidad manchas, aglomeraciones de cal, cristales de yeso o caliche con algún grado de dureza. Su rendimiento agrícola está en función a la disponibilidad de agua para riego. El uso pecuario es frecuente sobre todo en los estados de Coahuila, Chihuahua y Nuevo León. Son de baja susceptibilidad a la erosión, salvo en laderas o si están directamente sobre caliche o tepetate a escasa profundidad. Su símbolo es (X).

Xerosoles en el desierto chihuahuense. Foto tomada de Erin Strasser.

Xerosoles en el desierto de Coahuila. Foto tomada de aquí.

Yermosol

Del español yermo: desértico, desolado. Literalmente, suelo desolado. Son suelos localizados en las zonas más áridas del norte delpaís como los Llanos de la Magdalena y Sierra de la Giganta en Baja California Sur, Llanuras Sonorenses, Bolsón de Mapimí y la Sierra de la Paila en Coahuila. Ocupan el 3% del territorio nacional y su vegetación típica es el matorral o pastizal. En ocasiones presentan capas de cal, yeso y sales en la superficie o en alguna parte del subsuelo. La capa superficial de los Yermosoles es aún más pobre en humus y generalmente más clara que los Xerosoles (Fig. 59). Su uso agrícola está restringido a las zonas donde se puede contar con agua de riego. Cuando existe este recurso y buena tecnología los rendimientos esperados normalmente son muy altos. La explotación de especies como la candelilla, nopal y lechuguilla son comunes en estos suelos. Su símbolo es (Y).


Yermosoles en Chihuahua. Foto de Roberto Cisneros.

Yermosoles en el desierto de Sonora. Foto de Anton Foltin.

SUBUNIDADES DE SUELO

Álbico


Del latín albus: blanco. Suelos con una capa de suelo donde se ha perdido la arcilla hacia las capas inferiores. Es de color claro, infértil y más arenosa que el resto del suelo. Unidades de suelo: Arenosol, Luvisol y Solonetz.

Calcáneo

Del latín calcareum: calcáreo. Suelos ricos en cal y nutrientes para las plantas. Unidades de suelo: Feozem, Fluvisol, Gleysol y Regosol.

Cálcico

Del latín ca/x: cal. Suelos con una capa de color blanco, rica en cal, y que se encuentra en forma de polvo blanco o caliche. En los Chernozems y Castañozems esta capa tiene más de 15 centímetros de espesor. Los suelos con esta subunidad tienen fertilidad que va de moderada a alta. Unidades de suelo: Cambisol, Castañozem, Chernozem, Luvisol, Xerosol y Yermosol.

Cámbico

Del latín cambiare: cambiar. Subunidad exclusiva de los Arenosoles . Indica una textura gruesa pero con algunos terrones claramente formados en el subsuelo, por lo que ya no se consideran como suelos de arena suelta.

Crómico

Del griego kromos: color. Suelos de color pardo o rojizo, en algunas ocasiones amarillento. Son de fertilidad moderada y con alta capacidad para proporcionar nutrientes a las plantas. Unidades de suelo: Cambisol, Luvisol y Vertisol.

Dístrico

Del griego dys: malo, enfermo. Suelos ácidos, ricos en nitrógen,o, pero pobres en otros nutrientes importantes para las plantas como el calcio, magnesio y potasio. Unidades de suelo: Cambisol, Fluvisol, Histosol, Nitosol, Planosol Gleysol y Regosol.

Eútrico

Del griego eu: bueno. Suelos ligeramente ácidos a alcalinos y más fértiles que los suelos dístricos. Unidades de suelo: Cambisol, Fluvisol, Gleysol, Histosol, Nitosol, Planosol y Regosol.

Ferrálico

De los símbolos químicos Fe y Al, hierro y aluminio. Suelos con manchas rojas o amarillentas muy notables causadas por altas concentraciones de hierro o aluminio. Su capacidad de liberar nutrientes a la planta es muy baja. Unidades de suelo: Arenosol y Cambisol.

Férrico

Del latín ferrum: hierro. Suelos con manchas o nódulos de color rojo a negro cuyo origen se debe a las altas concentraciones de hierro. Son muy ácidos e infértiles. Unidades de suelo: Acrisol y Luvisol.

Gléyico

Del ruso gley: suelo pantanoso. Suelos con una capa saturada de agua al menos alguna época del año. Esta capa es de color gris, verde o azuloso y se mancha de rojo cuando se expone al aire. Se localizan generalmente en depresiones o llanuras y son poco susceptibles a la erosión. Unidades de suelo: Acrisol, Cambisol, Feozem, Fluvisol, Luvisol, Solonchak y Solonetz.

Gypsico

Del latín gypsum: yeso. Suelos de zonas áridas o semiáridas que presenta una capa de yeso acumulado en forma de crista­ les. En ocasiones esta capa es de color rosado claro. Unidades de suelo: Xerosol y Yermosol.

Háplico

Del griego haplos: simple. Suelos que no presentan características de otras subunidades existentes en ciertos tipos de suelo. Unidades de suelo: Castañozem, Chernozem, Feozem, Xerosol y Yermosol.

Húmico

Del latín hummus: tierra. Suelos con una capa superficial obscura y rica en mate­ ria orgánica, pero ácida y pobre en algunos nutrientes importantes para las plantas. Unidades de suelo: Acrisol, Andosol, Cambisol, Gleysol, Nitosol y Planosol.

Lúvico

Del latín luvi, luo: lavar. Suelos con acumulación de arcilla en el subsuelo. Son generalmente de color rojizo o pardo oscuro. Unidades de suelo: Chernozem, Castañozem, Feozem, Xerosol, Yermosol y Arenosol.

Mólico

Del latín mollis: suave. Suelos con una capa superficial suave, obscura, fértil y rica en materia orgánica. Unidades de suelo: Andosol, Gleysol Solonetz, Planosol, Solonchak y Solonetz.

Ócrico

Del latín ocris: claro. Subunidad exclusiva de los Andosoles. Indica una capa de color claro y pobre en materia orgánica.

Órtico

Del griego orthos: recto, derecho. Suelos que no presentan características de otras subunidades existentes en ciertos tipos de suelo. Unidades de suelo: Acrisol, Luvisol, Solonchak y Solonetz.

Pélico

Del griego pellos: grisáceo. Subunidad exclusiva de los Vertisoles. Indican un color negro o gris oscuro.

Plíntico

Del griego plinthos: ladrillo. Suelos con una capa de color blanco o amarillo con manchas rojas muy notables que se endurecen si quedan expuestas permanentemente al aire. Unidades de suelo: Acrisol, Gleysol y Luvisol.

Solódico

Del ruso solad: suelos sódicos. Subunidad exclusiva de los Planosoles. Indica que existen concentraciones moderadamente altas de sodio en el subsuelo.

Takirico

Del uskebistano takyr: llano estéril. Suelos con una superficie arcillosa que se rompe en forma de polígonos cuando está seca. Unidades de suelo: Solonchak y Yermosol.

Vértice

Del latín verto: voltear. Suelos que cuando están secos presentan grietas notables en alguna parte del subsuelo. Son de fertilidad moderada a alta. Unidades de suelo: Cambisol, Gleysol y Luvisol.

Vítrico

Del latín vitrum: vidrio. Subunidad exclusiva de los Andosoles. Indica textura arenosa con un alto contenido de vidrio volcánico del tipo obsidiana.

Fuente:

INEGI. Guía para la interpretación de la Cartografía Edafológica.