22 noviembre 2016

CURSO DE AGROFORESTERÍA 3. SISTEMAS Y PRÁCTICAS AGROFORESTALES

3.1.- Sistemas Agrosilvícolas Rotacionales 

Resultado de imagen para barbecho
Barbecho en Coahuila. Foto de aquí.
Se refiere a los sistemas donde los árboles y otros componentes de la producción se cultivan en rotación sobre el mismo espacio. Dentro de ellos se tiene:
  • Barbechos mejorados: El barbecho juega un importante papel en la regeneración del suelo dentro de la agricultura tradicional migratoria. La velocidad y la extensión de la regeneración de la productividad del suelo depende de la duración del periodo de barbecho, de la naturaleza de la vegetación del barbecho, de las propiedades del suelo y de la intensidad del manejo. Los primeros intentos de introducir barbechos mejorados en los trópicos estuvieron dominados por el uso de leguminosas herbáceas, sin embargo, éstas no eran muy compatibles en muchos climas tropicales, especialmente en áreas con largos periodos secos que preceden a la temporada principal de siembra. La mayoría de las especies herbáceas no sobrevivieron a la temporada seca y no tuvieron materia verde que aportar. Varios reportes han mostrado que los árboles y arbustos, debido a su sistema de raíces más profundas, son más efectivos en absorber y reciclar los nutrientes, dentro de las especies arbustivas se han usado el gandul o frijol alverja (Cajanus cajan), la cual tiene raíces profundas que le permite sobrevivir en la época seca y tiene una abundancia de desechos de hojas para agregarse como abono verde al principio de la temporada de lluvias. 
  • Barbecho con árboles mejorados: El sistema de barbechos mejorados consiste en alentar la presencia de ciertas especies durante el periodo de barbecho con el objetivo de restaurar la fertilidad del suelo. Un barbecho con árboles, es un sistema rotativo que usa especies leñosas como los elementos arbóreos del barbecho (en oposición a la colonización por vegetación natural), en rotación con cultivos como en la agricultura migratoria. La razón para usar tales individuos, es la generación de un producto comercial, o acelerar el mejoramiento del suelo o ambas cosas. En Ecuador por ejemplo se practica un sistema agrosilvopastoril en que dos años de cultivos alimenticios son seguidos por ocho años de “barbecho” que consiste de Inga edulis intercalada con plátano y una leguminosa forrajera. La leguminosa forrajera es pastoreada con cerdos y la hojarasca de la Inga se supone que mejora la fertilidad del suelo, en Perú se reporta que la producción de biomasa a partir de Inga es más grande que la de un barbecho herbáceo a la vez que iguala o excede al bosque natural.  
  • Barbechos biológicamente enriquecidos. Se introducen árboles (generalmente especies que fijan nitrógeno) en la vegetación del barbecho para mejorar y acelerar la fertilidad del suelo.
  • Barbechos económicamente enriquecidos. Se siembran o se plantan especies útiles, principalmente leñosas, antes de que cese el cultivo, así que durante el periodo de barbecho los productos están disponibles.
3.1.1 Funciones del barbecho 
Una función muy importante del barbecho es que constituye una interrupción del ciclo de los cultivos; de ese modo se limita el crecimiento de las poblaciones de plagas y malezas. En muchos casos el agricultor se ve forzado a abandonar su parcela debido a la invasión de las malezas, aunque algunas veces todavía existen nutrimentos disponibles en el suelo para los cultivos. La función principal del barbecho es, en la mayoría de los casos, mejorar las condiciones químicas, físicas y biológicas del suelo, de tal manera que éste sea más adecuado para el establecimiento de cultivos que en el momento que la parcela fue abandonada al final del ciclo anterior.
El factor más importante es el restablecimiento de un nivel adecuado de materia orgánica y de nutrimentos minerales. El éxito del barbecho dependerá de la capacidad de la vegetación para restablecer el ciclaje de nutrimentos en la parcela abandonada. Por medio del reciclaje efectivo, los nutrimentos se movilizan desde el subsuelo hacia las capas superiores, a través de la absorción por las raíces, el traslado en la planta y la caída y descomposición de la hojarasca.

El restablecimiento de los niveles de materia orgánica, depende del balance entre la formación de nuevo humus, añadido, mediante la descomposición de la materia orgánica y la pérdida de humus causada por la mineralización. En las primeras etapas de restablecimiento del bosque, la vegetación proporciona relativamente grandes cantidades de follaje y el nivel de materia orgánica se puede elevar con rapidez, a medida que crece la vegetación secundaria y se establecen especies leñosas, la adición de residuos orgánicos varía en cantidad y en composición; la cantidad de follaje y la materia orgánica se vuelve en general más leñosa con residuos que tardan más tiempo en descomponerse y liberar nutrimentos al suelo.
3.1.2 Sistema Taungya que significa “Agricultura en laderas”
El sistema “Taungya” de los trópicos, es como la agricultura migratoria, un precursor de la agroforestería, surge en Myanmar (Birmania) y significa colina (Taung) y cultivo (ya). Árboles y cultivos crecen de manera simultánea durante el periodo de establecimiento de la plantación forestal. Aunque la obtención de madera es normalmente la meta final, los ingresos a corto plazo, constituyen una motivación para los agricultores. Esencialmente el sistema “Taungya”, consiste en sembrar cultivos agrícolas anuales junto con especies forestales durante los primeros años de establecimiento de la plantación forestal. La tierra pertenece al Gobierno o a grandes empresas quienes permiten a los agricultores de subsistencia sembrar sus cultivos. Los agricultores deben cuidar las plantas forestales y a su vez retienen una parte o todo el producto agrícola, este acuerdo durará de 2 a 3 años hasta que los árboles crezcan y la sombra no permita más el cultivo. Generalmente en este periodo la fertilidad del suelo disminuye, se pierde algo de él por la erosión y las malezas que infestan el área, convirtiendo la producción del cultivo en no remunerativa.

Cultivo de ladera. Foto de aquí.

El sistema “Taungya” se puede considerar como otro paso en el proceso de transformación de la agricultura migratoria a la agroforestería. Mientras la agricultura migratoria es un sistema secuencial de especies leñosas y cultivos, la “Taungya” consiste en una combinación simultánea de dos componentes durante las primeras etapas del establecimiento de plantaciones forestales. Aunque la producción de madera es el objetivo último en el sistema “Taungya”, la motivación inmediata para practicarla es la producción de alimentos. Desde la perspectiva del manejo de suelos, los sistemas “Taungya” y el de la agricultura migratoria son similares, los cultivos son plantados para hacer el mejor uso de la fertilidad mejorada del suelo, formada por el componente vegetal leñoso previo, (dado que las plantaciones de “Taungya” son establecidas en tierras boscosas desmontadas y no en tierras agrícolas degradadas).

El sistema “Taungya” se puede considerar como otro paso en el proceso de transformación de la agricultura migratoria a la agroforestería. Mientras la agricultura migratoria es un sistema secuencial de especies leñosas y cultivos, la “Taungya” consiste en una combinación simultánea de dos componentes durante las primeras etapas del establecimiento de plantaciones forestales. Aunque la producción de madera es el objetivo último en el sistema “Taungya”, la motivación inmediata para practicarla es la producción de alimentos.
Desde la perspectiva del manejo de suelos, los sistemas “Taungya” y el de la agricultura migratoria son similares, los cultivos son plantados para hacer el mejor uso de la fertilidad mejorada del suelo, formada por el componente vegetal leñoso previo, (dado que las plantaciones de “Taungya” son establecidas en tierras boscosas desmontadas y no en tierras agrícolas degradadas). Los sistemas “Taungya” se desarrollaron en 1856 en Birmania, como un método para reducir el costo de la plantación de teca (Tectona grandis); se han difundido en numerosos países tropicales incluyendo América Latina. Esta práctica ha tenido éxito con árboles de los géneros Terminalia y varias especies de la familia Meliaceae en África Occidental; árboles del género Cordia en Suriname, Tectona en Trinidad, Swietenia en Puerto Rico, Gmelina en Costa Rica y Pinus al NE de Argentina.

En Nigeria donde estos sistemas se encuentran muy difundidos, se han aplicado en zonas húmedas y áridas para la producción de árboles y alimentos. En este país existen dos tipos básicos de “Taungya” el de “pertenencia” y el sistema “a sueldo”.
¿Cuáles son las interacciones sobresalientes en estos sistemas? 
Dos interacciones que se destacan son la Interferencia entre los cultivos (Competencia, efectos alelopáticos) y la provisión de sombra de los árboles para los cultivos. La competencia por agua, luz, nutrientes y espacio depende de las especies involucradas, la densidad y el tipo de manejo. El excesivo sombreamiento de los cultivos por los árboles determina el final del sistema agroforestal y el comienzo de la plantación forestal pura.
¿Cuáles son los beneficios socioeconómicos de los sistemas “Taungya”?
1. Para los servicios forestales, este sistema ahorra costos en el establecimiento de las plantaciones. 
2. Los agricultores participantes obtienen ingresos monetarios, aparte de los beneficios obtenidos por las cosechas.
Cultivo de plátano en ladera en Colombia. Foto de aquí.

En ciertos casos los sistemas “Taungya”, han tenido poca aceptación debido a las siguientes causas:
  1. En algunas ocasiones los agricultores no cooperan en el cuidado de los árboles, puesto que éstos no les proporciona un beneficio directo.
  2. A veces los agricultores participantes desean permanecer por más tiempo en sus parcelas, generando entonces un conflicto con el objetivo del servicio forestal.
  3. La tenencia de la tierra, el diseño de las plantaciones y el tipo de contrato social del sistema, no siempre son adecuados a las actividades y deseos del grupo de agricultores correspondientes.

3.2.- Sistemas agrisilvícolas, mixto espacial

Se refiere al arreglo de los componentes en el espacio vertical y horizontal. Los componentes del sistema son ordenados de una manera irregular, como en los huertos caseros y árboles dispersos en tierras de cultivo.

3.2.1 Huertos Caseros

Los huertos caseros tienen una larga tradición en los países tropicales. Es una combinación de plantas, que incluyen árboles, arbustos, enredaderas y plantas cultivadas dentro de o adyacentes a una finca familiar. Los huertos caseros se pueden encontrar en casi todas las ecozonas tropicales y subtropicales, donde dominan los sistemas de subsistencia del uso de la tierra. Las plantaciones de cacao, coco, café y pimiento negro a menudo son los componentes dominantes de muchos huertos caseros de los trópicos húmedos. Generalmente, a estos sistemas se les llama combinaciones plantación-cultivo. Estructuralmente no hay diferencias entre estos dos tipos de prácticas, las diferencias si es que hay alguna, son socioeconómicas. El objetivo primario de los huertos caseros es la producción de alimentos para el consumo de la unidad familiar, la combinación plantación-cultivo generalmente se centra en la producción comercial. Los huertos caseros ejemplifican muchas características agroforestales, por ejemplo la mezcla estrecha de cultivos diversificados y árboles de uso múltiple, satisface las necesidades básicas de la población local, mientras la configuración de multiestratos y diversidad de especies altas de los huertos caseros, ayudan a reducir el deterioro ambiental, comúnmente asociado con el monocultivo. De acuerdo con la clasificación de los sistemas agroforestales basados en la naturaleza y tipo de sus componentes, la mayoría de los huertos caseros son sistemas agrosilvopastoriles que consisten de cultivos herbáceos, perennes leñosas y animales, o agrisilvicolas que consisten solo en los primeros dos componentes. La función más importante de los huertos caseros es la de producir alimentos, sin embargo, también hay varias producciones secundarias de los huertos caseros como es la producción de leña que satisface parte de las necesidades de las unidades familiares, cercos vivos, etc.

Estructura de los huertos caseros

A pesar del tamaño muy pequeño los huertos están caracterizados por una gran diversidad de especies y por exhibir de tres a cuatro capas de canopia vertical que dan por resultado asociaciones estrechas de plantas.

Huerto casero en Yucatán. Foto de aquí.

En términos generales los huertos caseros, consisten de una capa herbácea próxima al piso, una capa arbórea a niveles superiores y capas intermedias entre ellas:
  • La capa herbácea se puede dividir en dos o más; la más baja (menos de 1 m de altura), dominada por hortalizas, cultivos, condimentos, cultivos de turbérculos y diferentes plantas medicinales y la segunda capa (de 1 a 3 m de altura) compuesta de plantas ornamentales, alimenticias como mandioca, plátano, papaya, etc. 
  • La capa arbórea superior también puede dividirse en dos, una que consiste de árboles maderables y árboles frutales que ocupan la capa más alta de más de 25 m de altura y otras de árboles de tamaño medio de 10 a 20 m que ocupan la siguiente capa más baja. 
  • La capa intermedia de 3 a 10 m de altura esta dominada por varios árboles frutales, algunos de los cuales seguirán creciendo. Esta estructura en capas, nunca es estática, el conjunto de especies de reemplazo da por resultado una estructura productiva siempre dinámica.
Los 8 mil 477 huertos de traspatio instalados en 48 municipios del estado han cambiado la vida de miles de familias yucatecas de escasos recursos. (José Acosta/SIPSE)
Betabel de huerto casero. Foto de aquí.
La selección de especies se determina por preferencias individuales, hábitos dietéticos, disponibilidad de recursos, incluyendo el trabajo familiar, especies de valor relativo, tradición familiar y la experiencia/habilidad técnica. La habilidad técnica heredada de la tradición familiar o adquirida por entrenamiento personal, es un requerimiento esencial para la incorporación de ciertos componentes como plantas medicinales, producción de miel y cultivo de peces. Las condiciones ecológicas y socioeconómicas no determinan lo que se cultiva, sólo ponen límites a lo que es posible.
Configuración Horizontal y Vertical

Aunque cada huerto casero tiene su propia individualidad, hay ciertas características de los huertos caseros como un todo. Normalmente pueden encontrarse tres distintas unidades en todos los huertos caseros: patio, casa y huerta. Una característica es la configuración vertical en capas que resulta de la combinación de especies en casi todos los huertos caseros.

La producción de animales tiene un papel importante en el huerto casero, proporcionando ingresos monetarios e insumos de nutrición para la familia. Las aves (pollo, pavo y pato) son muy comunes en todas las condiciones ecológicas de los huertos caseros en México. La producción de cerdo a pequeña escala es también muy común y se crían principalmente con desperdicios de la cocina. La cría de ganado en el patio trasero de: ovejas, cabras para carne y vacas para leche, son también importantes para la alimentación y como seguridad económica para necesidades monetarias incidentales.
Cría de aves de traspatio. Foto de aquí.
Ventajas de los Huertos Caseros 
  • Producen cantidades relativamente grandes de alimentos con trabajo marginal en áreas de tierra demasiado pequeña para agricultura de campo.
  • Ofrece nutrición de la que se carece en la producción agrícola de campo.
  • Provee alimento, incluyendo productos básicos, directamente en un ambiente-no agrícola.
  • Pone alimentos disponibles durante períodos de fracaso en las cosechas e interrupción de suministros de alimentos.
  • Provee forraje para los animales de las unidades familiares.
  • Satisface otras necesidades relacionadas con las unidades familiares, como ocupaciones, leña, caja de ahorros de la venta de excedentes .
  • Ofrece conveniencia y seguridad por la cercanía a las moradas.
  • Permite la experimentación con nuevos materiales genéticos vegetales y técnicas de cultivo antes de su implementación en la agricultura de campo.
  • Permite la difusión de los materiales genéticos y mantiene la diversidad genética Garantiza a las unidades familiares un suministro seguro y regular de alimento, dinero y productos para comercializar.
Tipología e Investigación en los Sistemas de Huertos Caseros 

Tipología de los huertos caseros

El sistema de huertos caseros no es homogéneo, variaciones marcadas se dan en la composición de las especies, sus arreglos estructurales, importancia relativa de los componentes de la producción, el papel o propósito del huerto casero, magnitud de insumos nutritivos e ingreso de beneficios monetarios para la familia en cualquier área dada. Con base a un estudio comparativo de huertos caseros se distinguen tipo de huertos tropicales y templados sobre una base ecológica, así como huertos de subsistencia, semicomerciales y comerciales en correlación socioeconómica.
Huerto Wirrarika. Foto de aquí.

Los huertos templados en las regiones con deficiente luz solar, utilizan típicamente un espacio horizontal y un cultivo dual o simple con unos cuantos árboles bien espaciados. El huerto tropical, por el contrario, esta marcado por una alta densidad de especies ordenadas en varias capas de vegetación. La utilización de capas es altamente funcional en los ecosistemas tropicales: previene la erosión del suelo, el lavado de nutrientes, y el cocimiento por el sol, provee relaciones simbióticas benéficas en la planta (soporte, cambio de nutrientes, control de enfermedades) y suministra una gran variedad de alimentos.
De acuerdo a su situación económica en México existen tres tipos de huertos: 
  1. Subsistencia: Están presentes en todas las condiciones ecológicas y situaciones socioeconómicas, son manejados por el trabajo familiar, usando herramientas simples con bajos insumos. Los productos contribuyen solamente con el ingreso nutricional pero sin ningún ingreso monetario para la economía familiar. 
  2. Huertos Semicomerciales: Estos además de proveer seguridad nutricional son la principal fuente de ingreso monetario para la economía familiar de bajos ingresos. 
  3. Huertos Comerciales: Son manejados intensivamente con grandes insumos. El propietario del huerto, generalmente se especializa en un solo producto. El hábitat, la diversidad de especies, fenología, prácticas de manejo y técnicas de comercialización de estos huertos son similares a aquellas de la producción agrícola de un solo cultivo.
Investigación en los sistemas de huertos caseros

Casi todos los sistemas de huertos caseros han evolucionado con el tiempo, bajo la influencia de limitación de recursos. Esto incluye presión de la población y la consecuente reducción de tierra disponible, capital y trabajo. Además las limitaciones físicas como lo alejado del área, obliga a los habitantes a producir para la mayoría de sus necesidades básicas por ellos mismos y, la carencia de salidas adecuadas al mercado, forza a los agricultores a producir algo de lo que ellos necesitan.

La atención científica rara vez se ha centrado en el mejoramiento de estos sistemas tradicionales. Los científicos que no están familiarizados con ellos, no se dan cuenta de la importancia y contribución potencial de estos sistemas al marco del desarrollo agrícola. Otros que están bajo la influencia de la perspectiva tradicional de la agricultura o silvicultura de monocultivo, consideran que los huertos caseros son sistemas muy especializados, adaptados al uso de subsistencia de la tierra y estructuralmente demasiado complejos, para ser adecuados a la manipulación y mejoramiento.

En contraste los investigadores son, de una manera general, especialistas en una disciplina o producto. Los agricultores que practican los sistemas de huertos caseros se guían, en ausencia de un conjunto unificado de recomendaciones de expertos por sus propias percepciones y convicciones en cuanto a la selección de mezclas y manejo de especies de tal manera que cada finca es una entidad especialista en si misma. Un enfoque de sistemas deberá proveer las bases para la investigación-coordinada sobre los huertos caseros y deberá incluir estudios de aspectos biológicos y socioeconómicos. Sin embargo, no ha habido esfuerzos serios que provean apoyo institucional y político para fortalecer la investigación sobre estos sistemas tradicionales de gran importancia.

3.2.2 Combinaciones Plantación - Cultivo

Las plantaciones perennes en los trópicos ocupan aproximadamente del 8 al 10% del área arable en los países en desarrollo. Algunos de estos cultivos no están ampliamente difundidos y juegan un papel menor en la economía nacional; otros generan productos de alto valor para el mercado internacional y son por lo tanto muy importantes económica y socialmente para los países que los producen. El principal producto económico es proporcionado por el componente arbóreo. Es un sistema de producción de dos o más cultivos de árboles, en combinación con especies herbáceas y ocasionalmente con animales. El sistema tiene un importante papel en la economía nacional, los componentes de la producción son diversos, y la estrategia de manejo es variable.

Sistema agroforestal con eucalipto en Argentina. Foto de aquí.

Las plantaciones de cítricos y de café cubren alrededor de 350,000 y 560,000 ha respectivamente en México en los años noventa en ciertos municipios en el estado de Veracruz, casi todas las actividades económicas dependen de estas plantaciones. Otras plantaciones que producen mercancías de alto valor para el mercado internacional, cultivadas en países tropicales son: palma de aceite, caucho, coco, té, anacardo y pimienta negra. Los rendimientos comerciales de algunos de estos cultivos han aumentado considerablemente durante los años 1900, mientras que en otros, la producción se ha estancado notablemente, ejemplo el hule (Hevea brasiliensis), cuyo promedio de rendimiento ha aumentado más de 17 veces desde su domesticación en el siglo XIX. En el último grupo están cultivos como la palmera de coco, cultivada desde tiempos muy antiguos. El valor económico de diversos productos es bien reconocido por el hombre, pero su promedio de rendimiento ha permanecido bajo por mucho tiempo. Cultivos como el hule, café, cacao y palma de aceite han recibido considerable atención de los investigadores y los rendimientos comerciales de algunos de ellos han aumentado, mientras que cultivos como el coco y el marañón no se han beneficiado mucho de la investigación.
Sistemas integrados del uso de la tierra en plantaciones

Las modernas plantaciones comerciales como el hule, café y palma de aceite, representan una actividad del uso de la tierra  mal administrada redituable y ambientalmente inestestable en los trópicos. El campo para las prácticas integrales que incluyen asociaciones de plantas, esta limitado, excepto durante las primeras fases de establecimiento, porque la producción de estos cultivos, ha sido desarrollada con un simple objetivo mercantil, hasta tal punto de que el desarrollo de los recursos de usos múltiples en plantaciones en gran escala es considerado impráctico.
Plantación comercial de palma de aceite. Foto de aquí.
Por otra parte, la situación es bastante diferente bajo las condiciones agrícolas del pequeño propietario, donde las dos funciones principales de la producción tierra y capital son limitados y el objetivo del agricultor no es la maximización de una sola mercancía. En muchos casos, especialmente en áreas densamente pobladas, los agricultores generalmente integran cultivos anuales y producción animal con cultivos perennes, fundamentalmente para satisfacer sus necesidades de alimento.

Los sistemas de pequeña propiedad con coco 

Viajar a India: La plantación de cocoteros en los Backwaters de Kerala
Plantación e cocoteros en India. Foto de aquí.

El coco es uno de los cultivos más ampliamente cultivados en los trópicos. Se encuentra principalmente en islas, penínsulas y a lo largo de las costas, cubriendo un área de más de 6 millones de hectáreas. Más del 90% del cultivo esta en Asia y Oceanía; los mayores productores son las Filipinas, Indonesia, India, Sri Lanka, Malasia e Islas Marianas. Aunque algunas veces se cree que el coco es un cultivo de plantación a gran escala, la mayor parte de la producción mundial se genera en numerosas pequeñas propiedades.
Cultivos Intercalados bajo cocoteros

La intensificación y una mayor integración de los sistemas de uso de la tierra, son desarrollos lógicos en las áreas de pequeños propietarios, donde se siembran cocoteros, debido a las características demográficas y socioeconómicas de tales áreas, así como al hábito de crecimiento de la palma. Excepto durante el período del octavo al vigésimo quinto año de crecimiento de la palma, hay suficiente luz que llega a los pisos inferiores y que permite el crecimiento de otras especies compatibles. El patrón de enraizamiento de la palma en una plantación manejada es tal, que la mayor parte de las raíces se encuentran cerca del tronco y así la sobreposición de los sistemas radicales de la palma y de las especies intercaladas es mínima.

Debido a las diversas condiciones bajo las cuales los cocoteros son cultivados, se pueden intercalar con un gran número de otras especies comerciales; la diversidad de especies es generalmente más grande en las propiedades manejadas, menos intensivamente. En las propiedades bien mantenidas, los agricultores se esmeran en la selección de otras especies cultivadas entre los cocoteros, pero, invariablemente, los cultivos alimenticios que producen un rendimiento razonable bajo la sombra parcial son una elección natural. Por ejemplo, varios cultivos de tubérculos como la yuca, camote, hortalizas, etc. Hay también otros cultivos anuales como el jengibre y perennes como el plátano, piña, cacao, clavo y canela que crecen bien con los cocos. Donde la población de palmas por unidad de área es baja y otras condiciones son favorables, los cultivos que requieren abundante luz solar, como los cereales y las leguminosas de grano también es posible cultivarse.
Sistemas mixtos de producción animal en pequeñas propiedades 
Además de los sistemas de cultivos intercalados hay también ejemplos de sistemas integrados, de trabajo intensivo, de producción animal con cocoteros en pequeñas propiedades. La unidad típica, consiste en un agricultor con una propiedad de aproximadamente una hectárea de cocoteros que mantiene unos cuantos animales lecheros.
Rebaño de cabras en Illapel, Chile. Foto de aquí.

Los espacios entre cocoteros son plantados con pastos y leguminosas forrajeras que son fertilizadas con estiércol de vaca y desperdicio de paja. Un sistema de gas metano derivado del estiércol en descomposición, satisface parte de los requerimientos de energía doméstica del agricultor. Uno o dos surcos de cultivos alimenticios como la yuca, plátano, u otras especies apropiadas, cultivadas alrededor de la periferia de la parcela, proporcionan alimento

secundario al agricultor. La siembra y la cosecha se realizan durante todo el año. Pastoreo bajo cocoteros El pastoreo del ganado, en pastizales cultivados debajo de los cocoteros es otra actividad primaria del uso de la tierra en áreas de cocoteros en muchas partes de los trópicos. La crianza del ganado, generalmente incluye el pastoreo en pastizales compuestos de especies nativas, pero, en algunos casos, también se cultivan plantas forrajeras especiales.
3.3 Sistemas agrisilvicolas zonales 
Son sistemas de asociación de cultivos de árboles y/o arbustos con cultivos agrícolas, en la cual las diferentes especies permanecen cada una contigua hasta cierta extensión como franjas, parcelas o surcos alternos como el cultivo en callejones.
3.3.1 Cultivos en callejones

Es una tecnología agroforestal para los trópicos húmedos que ha sido desarrollado durante la década pasada. Esta tecnología asegura el crecimiento de cultivos herbáceos entre los setos de arbustos y árboles, preferentemente leguminosos. Los setos son podados periódicamente para impedir la sombra sobre los cultivos en crecimiento y para proveer biomasa, (que regresada al suelo, mejora su estado de nutrientes y las propiedades físicas).
Cultivo en callejones con Gliricidia sepium. Foto de aquí.

El principio científico fundamental de esta tecnología, es que, reteniendo continuamente árboles y arbustos de rápido crecimiento, preferentemente fijadores de nitrógeno sobre tierra de cultivo, sus atributos de mejoramiento de suelo (tales como reciclaje de nutrientes, supresión de malezas y control de la erosión en tierras inclinadas) creará condiciones similares a aquellas de la fase de barbecho de la agricultura migratoria.
Aporte de nutrientes 
El papel de los árboles fijadores de nitrógeno en el mejoramiento de la fertilidad del suelo y de los sistemas agroforestales en general y del cultivo en callejones en particular, ha alentado varios experimentos de campo, en diferentes lugares. La aportación de nitrógeno a partir de las perennes leñosas (es decir la cantidad de nitrógeno disponible por descomposición de la biomasa agregada al suelo), es la fuente más importante de nitrógeno para los cultivos agrícolas, en los sistemas de cultivo en callejón no fertilizados. Obviamente, la cantidad de nitrógeno agregado varía y corresponde en gran parte a la producción de biomasa (y nitrógeno) de los árboles, que a su vez depende de las especies, del manejo y factores específicos del sitio. Algunos datos sobre el rendimiento de biomasa de cuatro especies leñosas en Nigeria (Cuadro 1).
Cuadro 1. Promedio de rendimientos de las podas de especies leñosas de un cultivo en callejón con cultivos alimenticios en ITA, Nigeria


Las podas de los setos también son una fuente importante de otros nutrientes.

Cuadro 2. Cuadro 2. Aportación de nutrientes de cinco podas de setos de leñosas cultivadas en ITA, Nigeria (espaciamiento de 4 x 0.5 m).


Efecto sobre otras variables 
Efecto sobre las propiedades y la conservación del suelo: Una de las premisas más importantes del cultivo en callejón es la adición de una cubierta orgánica, especialmente, una rica en nutrientes, tiene un efecto favorable sobre las propiedades físicas y químicas del suelo, y por lo tanto sobre la productividad.
Efecto sobre los rendimientos del cultivo: El criterio más ampliamente usado para evaluar la conveniencia del cultivo en callejón, es el efecto de esta práctica sobre los rendimientos del cultivo. Muchos experimentos han producido resultados promisorios. Uno de ellos es el de ocho años conducido por Kang et al (1989,1990), citado por Nair, 1997. en el sur de Nigeria sobre suelos arenosos, mostró que, usando sólo podas de L. leucocephala, el rendimiento de maíz se podía mantener a un nivel “razonable” de 2 ton ha-1, en contra de 0.66 ton ha-1 sin las podas de Leucaena, ni fertilizante.

Al complementar las podas con 80 kg de N ha-1 aumentó el rendimiento de maíz a más de 3.0 ton. Desafortunadamente, el efecto del uso de fertilizante sin la adición de podas de Leucaena no fue probado.
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Foto de aquí.

Efectos sobre las propiedades y la conservación del suelo: Una de las premisas más importantes del cultivo en callejón es la adición de una cubierta orgánica, especialmente, una rica en nutrientes, tiene un efecto favorable sobre las propiedades físicas y químicas del suelo, y por lo tanto sobre la productividad.

Efecto sobre los rendimientos del cultivo: El criterio más ampliamente usado para evaluar la conveniencia del cultivo en callejón es el efecto de esta práctica sobre los rendimientos del cultivo. Muchos experimentos han producido resultados promisorios. Uno de ellos es el de ocho años conducido por Kang et al (1989,1990), citado por Nair, 1997. en el sur de Nigeria sobre suelos arenosos, mostró que, usando sólo podas de L. leucocephala, el rendimiento de maíz se podía mantener a un nivel “razonable” de 2 ton ha-1, en contra de 0.66 ton ha-1 sin las podas de Leucaena, ni fertilizante. Al complementar las podas con 80 kg de N ha-1 aumentó el rendimiento de maíz a más de 3.0 ton. Desafortunadamente, el efecto del uso de fertilizante sin la adición de podas de Leucaena no fue probado.
Direcciones futuras 
Un asunto clave es la adaptabilidad ecológica. Muchos resultados de la investigación sugieren que el cultivo en callejón ofrece un considerable potencial en los trópicos húmedos y subhúmedos. Sin embargo, el escenario es diferente en las regiones más secas.
Un punto importante para recordar, es que bajo condiciones donde el cultivo en callejón es apropiado como en los trópicos húmedos de las tierras bajas, la tecnología puede ser adoptada para los niveles altos y bajos de productividad. Si niveles más altos de productividad del cultivo son la meta, será necesaria la aplicación de fertilizantes para la mayor parte de las condiciones.
Junto con todos estos factores para mejorar las ventajas biológicas del cultivo en callejón, se deberían también hacer esfuerzos para mejorar su aceptación social y su potencial de adopción. Hay algunas características del cultivo en callejón que equilibran sus ventajas y estorban su adopción amplia. Estos incluyen: 
  • Mano de obra destrezas adicionales que se requieren para la poda Aplicación del acolchado  Pérdida del área de cultivo debida a los setos. 
  • Dificultad en las operaciones agrícolas mecanizadas.
  • Potencial para que las especies de setos vivos se conviertan en maleza y/o un hospedero alterno para plagas y patógenos, o para albergar pájaros consumidores de grano.
  • Posibilidades para un incremento en la actividad de las termitas especialmente bajo condiciones de sequía.
3.3.2 Barreras rompevientos y cinturones de protección

Las barreras de rompevientos y los cinturones de protección representan otra tecnología agroforestal zonal, ampliamente difundida que se encuentra tanto en climas tropicales como templados. El rompevientos denota a un grupo de árboles o arbustos en cualquier ordenamiento que proporciona protección de los fuertes vientos a los cultivos, animales o ambos.
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Barrera rompevientos. Foto de aquí.
El cinturón de protección es un amplio rompevientos con árboles y arbustos vivos establecido y mantenido para la protección de tierras agrícolas sobre un área más grande que una sola finca. 

Función productiva y de protección

Los rompevientos una vez establecidos y apropiadamente manejados, proveen funciones productivas y de protección. Reducen la velocidad del viento y así protegen los recursos del suelo. En condiciones secas, mejoran las condiciones de crecimiento de las plantas, reduciendo la evaporación del agua del suelo y de las plantas, también pueden usarse para reducir la evaporación de las superficies de agua como los canales de irrigación.

En climas templados, el rompevientos tiene un papel esencial para la protección del ganado. Reduciendo la velocidad del viento, los animales pueden protegerse de los peligros del enfriamiento por el viento. El ganado en las áreas protegidas sufre menos estrés por la temperatura fría, una salud mejorada, una creciente eficiencia en la alimentación y un aumento en el buen éxito de la reproducción. Los rompevientos son especialmente valiosos durante la temporada de parir, cuando la protección de la última parte del invierno e inicio de las tormentas de la primavera es más crítica. Los rompevientos bien planeados y establecidos pueden proveer ingresos adicionales como los productos alimenticios, la leña y la madera para construcción. Los rompevientos pueden mejorar el hábitat de las poblaciones de la vida silvestre, agregan belleza al paisaje y aumenta el valor de la finca.

Diseño y Manejo 

El diseño depende del propósito y de las condiciones climáticas. Pueden establecerse en una sola hilera o en hileras múltiples. Cuatro aspectos a considerar son: 
  1. Permeabilidad: Característica de la cortina en el grado en que permite pasar parte del viento que llega a ellas. La cortina no debe ser como un muro pues forma remolinos indeseables, ni tampoco demasiado permeable porque pierde eficacia. Se considera una permeabilidad adecuada de un 50% lo que reduce la velocidad del viento sin presentar turbulencias. 
  2. Altura: Para obtener un buen rendimiento en cuanto a superficie del cultivo protegido, es conveniente que la cortina sea suficientemente alta. El área protegida será, generalmente entre 10 y 15, e incluso hasta 20 veces la altura de la cortina. La altura mínima del rompevientos será dos veces la altura del cultivo que se esta protegiendo. Homogeneidad Es importante que toda la superficie de oposición al viento sea homogénea, desde la base hasta la punta de la cortina debe estar bien cubierta. Es necesario combinar árboles y arbustos, para cubrir la parte baja de los troncos de algunas especies de árboles.
  3. Orientación, continuidad y longitud: La mejor eficacia se consigue cuando la cortina esta perpendicular al viento. Sin embargo, es necesario compaginar ésta con la parcela y el cultivo, ya que se puede originar sombreos, zonas de paso preferente, que produzca un efecto negativo superior al producido por el viento en el caso de no existir cortinas rompevientos.La longitud máxima de una cortina no debe sobrepasar nunca 24 veces su altura y debe ser, como mínimo de 11 veces la altura del cultivo que se va a proteger. Las cortinas deben ser continuas, sin existir espacios y boquetes, por donde el viento pueda formar un túnel y de esta manera incrementar su velocidad (Merino, 1991, citado por Krishnamurthy y Avila, 1999).
Selección de especies

La selección de especies depende de las condiciones climáticas, tradiciones locales y las funciones esperadas del rompevientos. En la República Mexicana del lado del Pacífico el uso de cedro blanco Cupressus sp, es la especie más común, en las regiones semiáridas el Tamarix y la Casuarina sp, en el Golfo también la Casuarina sp y en tierras altas de Chiapas la Erythrina sp. Los beneficios de protección y productivos de los rompevientos en determinado sitio dependen de la distancia entre los árboles, las especies empleadas y prácticas de manejo de otros sitios específicos. Sin embargo, antes de plantar un rompevientos, los beneficios deben valer más que los costos directos, como el trabajo y los materiales de plantación y otras desventajas; como la cantidad de tierra que los rompevientos ocuparán y que de otra manera sería usada para la producción de cultivos y la competencia entre cultivos y especies de árboles rompevientos por el agua, la luz y los nutrientes.

3.4 Sistemas agroforestales pecuarios

3.4.1 Árboles forrajeros y sistemas silvopastoriles

Pasturas nativas
Árboles forrajeros. Foto de aquí.


El uso de la tierra en forma integral, es un planteamiento que recientemente ha tomado auge, en donde las prácticas de monocultivos se sustituyen por policultivos, bien sea en asociación, intercalado, entre otros; para obtener un mayor beneficio por unidad de área (Manidool, 1984; Benavides, 1994).

Por su parte Bustamante y Romero (1991) mencionaron que los sistemas silvopastoriles (SSP) son una modalidad de los sistemas agroforestales (SAF), como una manera de cultivo múltiple.

Asimismo Manidool (1984), indicó que el término de SSP considera un grupo de técnicas que integran ganadería, pastos y árboles, buscando un máximo beneficio por unidad de área. Las diferentes combinaciones de los SSP fueron mencionadas por Combe y Budowski (1979) quienes caracterizaron que un sistema agro-silvícola es aquel en el cual prepondera la agricultura, combinándose por lo tanto árboles y cultivos agrícolas; cuando se refiere a un sistema agro-silvo-pastoril, los componentes son, árboles, cultivos y ganadería; finalmente los sistemas silvopastoriles solamente lo componen árboles y ganado.

Simón et al. ( 1996) indicaron que los árboles en los potreros, permiten al ganado disponer de sombra y de una ración de pastoreo más balanceada. Mencionaron que la arborización de extensas áreas con leguminosas forrajeras ayuda a conservar y mejorar los suelos y a enriquecer su fertilidad natural. Del silvopastoreo no solo se espera mejorar la alimentación del ganado, sus condiciones ambientales y sus indicadores productivos, reproductivos y de salud, sino también, poder disponer en un futuro de otras producciones secundarias como leña, madera, frutas y flores destinadas a la producción de néctar para las abejas, además de poder producir alimentos sin la presencia de nitratos y otros elementos nocivos a la salud humana, al disminuir la aplicación de fertilizantes químicos nitrogenados.

Simón (1998), mencionó que en América Central y el Caribe existen gran número de especies arbóreas y arbustivas con gran potencial para la producción de forraje. Muchas de ellas con un valor nutricional superior al de los pastos y pueden producir elevadas cantidades de biomasa, asimismo señaló que mediante el silvopastoreo, el ganadero puede contar con un sistema de producción menos dependiente de los fertilizantes, el agua y los concentrados, más adaptado a las condiciones de sequía y con productos secundarios que beneficien su economía.

La sostenibilidad de los sistemas silvopastoriles, se fundamenta en la capacidad de los árboles para producir biomasa, con altos niveles de proteína, su posibilidad de aprovechar la energía solar y los recursos agua, aire y suelo (Simón, 1996).

3.4.2 Efectos de la sombra de los árboles en la biomasa de los pastos

Crespo et al. (1995) señalaron que los árboles dentro del pastizal desempeñan un papel importante en el proceso del reciclado, ya que éstos crean condiciones propicias para el mantenimiento de la humedad, que junto con la acumulación de hojarasca, favorecen y estimulan la actividad de la biota del suelo, existiendo una relación directa entre la cantidad y calidad de la biomasa vegetal, que se le ofrece al ganado, con la cantidad y velocidad del reciclado de los nutrimentos en los ecosistemas de producción (excreta animal, hojarasca, raíces, fauna del suelo, lluvia, entre otros). Por otro lado, Pezo e Ibrahim (1996), señalaron una interacción indirecta entre las especies arbóreas con las herbáceas (pastos), debido a que los árboles llegan a sustratos más profundos del suelo y “bombean nutrimentos”, lo que permite a las herbáceas disponer de estos.

Árboles para sombra. Foto de aquí.

Pénton et al. (1998a) señalaron que la implantación de sistemas silvopastoriles en arboledas naturales capaces de proveer niveles de sombra hasta 40%, constituye una opción de desarrollo sostenible, indicando que existe un incremento de proteína a favor de la sombra, posiblemente debido a una estimulación de la extracción de nitrógeno por la sombra, al mejorar la mineralización de éste en el suelo.

Por otro lado Ruiz et al. (1998), realizaron un estudio de efecto de la sombra en diferentes poblaciones de Leucaena, sobre el desarrollo del pasto estrella, observando después de dos años de iniciado el estudio que en las áreas con sombra, independientemente del número de plantas por hectárea (0, 200, 400, 600, 800 y 1100), una mejoría en la composición botánica de 86-90% de pasto estrella para el área con sombra y de solo 63% para el área sin sombra, obteniendo además una producción de materia seca de 12 ton MS/ha para el pasto estrella y 7 ton de MS/ha para la Leucaena con un total de 19 ton MS/ha, comparada con 6.7 ton de MS/ha, en el área que no recibió el beneficio de la sombra, además se incrementó el contenido de proteína bruta de 10% en el pasto con sombra contra 7% en la gramínea sola.

En un estudio realizado en Cuba, se evaluó el comportamiento del pasto guínea Panicum maximum, con árboles de Bahuinia purpurea, el cual consistió en la incorporación de 0, 50 y 100% del follaje de la arbórea, observándose mayor producción y mayor contenido de proteína cruda cuando se incorporó el 100% del follaje, contra los demás tratamientos, sin embargo, en cuanto al contenido de proteína, los tres tratamientos fueron superiores, comparados con el guinea como monocultivo (Hernández y Sánchez, 1998).

3.4.3 Valor nutritivo de las especies arbóreas y arbustivas

Las partes ramoneables (hojas y yemas) de los árboles y arbustos forrajeros, perennifolios y caducifolios tienen un alto contenido de proteína cruda, carotenos (vitamina A), fósforo, alta digestibilidad de la materia seca y menor contenido de fibra que los zacates, el contenido de estos nutrimentos varía a través del año, debido a diferencias fenológicas, generalmente disminuye la cantidad de proteína y la digestibilidad de la materia seca, pero esta disminución es menos drástica comparada con los zacates (Varner et al., 1977; Esparza y Valencia, 1991).

Por otro lado, el follaje de árboles y arbustos, además de proporcionar altas concentraciones de proteína (14-30%), también provee vitaminas, carotenos, minerales y fibra. Asimismo, la degradabilidad ruminal de la proteína de los follajes es alta (65-80%), a excepción de plantas que tengan un porcentaje mayor de 4% de taninos, los cuales impiden la degradación de la proteína alimentaria en el rumen (Escobar, 1996). Otro factor importante en especies arbóreas forrajeras es la digestibilidad, la cual varía con el tipo de animal. Baumer (1992) señaló que hojas y frutos de especies leñosas tienen más alto nivel de proteína digestible (DCP) comparada con otras fuentes forrajeras.

3.4.4 Producción de forraje de especies arbóreas 
Tradicionalmente se usa el follaje de especies arbóreas para alimento del ganado, sea este en ramoneo, o bien, aprovechando hojas y frutos que caen durante la época seca, así como en sistemas de corte y acarreo.

Forrajeando. Foto de aquí.


Por otro lado, las arbóreas se encuentran generalmente en forma nativa en los potreros, su contribución en la alimentación animal es adicional al forraje producido por especies herbáceas nativas o introducidas, sean estas leguminosas o gramíneas.

Medina et al. (1994) realizaron un estudio preliminar de la producción de biomasa de varias especies leñosas entre ellas el guacimo Guazuma ulmifolia, carbón blanco Acacia pennatula y nacascolo Caesalpinia coriaria, donde el guacimo resistió a la poda, produciendo 10.0 Kg/ MS/árbol/año de biomasa, en comparación con la Acacia pennatula y Caesalpinia coriaria que produjeron 3.9 y 3.3 

3.4.5 Especies arbóreas y arbustivas en la alimentación animal 
El uso del follaje de árboles y arbustos en la alimentación de rumiantes, es una práctica conocida desde la antigüedad, la cual se realiza en la mayor parte del planeta; sin embargo, el manejo integral del recurso y el conocimiento de las características nutricionales de estas especies se remonta a años recientes y a países localizados en los trópicos, los cuales tienen una gran diversidad de especies con posibilidad de ser incorporadas en los sistemas de producción animal.

Muchas de estas especies son árboles multipropósitos, con los cuales pueden establecerse sistemas silvopastoriles, obteniendo otros beneficios como: cauchos, resinas, taninos, gomas y aceites; en los potreros se utilizan como cercas vivas y cortinas rompevientos; para la fabricación de artesanías, otro beneficio es el de eficientizar la fotosíntesis en gramíneas de 4 a 5 veces más que cuando se encuentran en pleno sol, entre otros (Baumer, 1992; Jaramillo, 1994; Vietmeyer 1985; Escobar, 1996; Domínguez, 1996; Niembro, 1986; Palma y Flores 1997; Simón, 1996).

Existe una gran cantidad de árboles y arbustos que se utilizan como fuente de alimento para animales domésticos en zonas áridas, semiáridas y tropicales, entre las que destacan especies de leguminosas, entre ellas Acacia spp, Albizia spp, Leucaena spp. Eysenhardtia polystachya, Gliricidia sepium, Erythrina spp, Prosopis juliflora, P. laevigata, Calliandra spp, Pithecelobium spp, y Caesalpinia spp entre otras (Palma y Flores, 1997; Zaragoza y Castrellón 1999; Román, 1997; Román y Palma, 1998). Así como otras especies de otras familias como: mojo ó ramón Brosimum alicastrum, Ficus spp, Zizyphus mexicana, Quercus spp, Atriplex, spp, éste último localizado en zonas áridas y semiáridas (Cervantes, 1988; Palma y Flores, 1997; Zaragoza y Castrellón, 1999).

Según Holechek et al. (1989), los arbustos tienen mayor tasa de digestión que los zacates debido a diferencias en sus constituyentes de la pared celular, resistentes a la degradación por los microorganismos del rumen, por otra parte Arthun et al. (1992), mencionaron que esta diferencia consiste en la cantidad de contenido celular a favor de los arbustos.

Los animales consumen del 15 a 25% de forraje de arbóreas en invierno y hasta 60% en verano como regla general (Botero y Botero 1996). A este respecto Guevara (1998) señaló, el consumo de especies leñosas en zonas áridas de Mendoza, Argentina, indicando que el ramoneo durante la época de lluvias fue únicamente de un 10% para las especies leñosas, incrementándose al inicio del periodo de lluvias de un 31 hasta un 49% durante la época seca, los bovinos prefieren consumir pastos, pero a medida que estos maduran la preferencia de la dieta se concentra en especies leñosas. 

3.5 Clasificación de los sistemas silvopastoriles

La clasificación de estos sistemas se pudiera ubicar dentro de las siguientes posibilidades: Pastoreo en plantaciones forestales, asociación de árboles en potreros, uso de cercas vivas y bancos de proteína.

Sistema silvopastoril. Foto de aquí.


3.5.1 Los sistemas silvopastoriles como alternativa para la ganadería

Estos sistemas son utilizados tradicionalmente, la más antigua cita de este sistema, es el árbol de olivo donde también se cultivaban cereales y pastoreaban rebaños de ovinos. En África, por ejemplo, los agricultores cultivan campos y crían sus ganados bajo árboles o entre ellos. En las áreas al norte y sur del Ecuador son conocidos especialmente los montes de Acacia albida que resguardan y fertilizan los campos y dan sustento al ganado en la estación seca (Poulsen, 1985). En México en gran parte de las zonas tropicales y subtropicales es muy frecuente observar ganado bovino pastoreando en praderas cultivadas de zacate guinea Panicum maximum, zacate estrella Cynodon plectostachyus y zacate llanero Andropogon gayanus, en combinación en muchos casos cor árboles dispersos en potreros o especies multipropósitos como cercas vivas. La repercusión de las plantas arbóreas en el agro ecosistema radica en las ventajas de su uso; la sombra difusa que proyectan, constituye un elemento estabilizador del microclima en cuanto a temperatura ambiente, humedad relativa, incidencia de la radiación solar sobre la superficie y movimiento del aire inferior, esto se traduce en un mejoramiento de las características forrajeras del pastizal, un mayor tiempo de estancia de los animales en el potrero, mejor aprovechamiento del pasto y mayor excreción animal en el campo, lo que condiciona un ciclo cerrado de reciclaje de nutrientes (Pentón et al., 1998a).

3.5.2 Asociaciones de árboles en potreros

En esta combinación, los árboles están distribuidos en toda la superficie o área de pastoreo, con beneficios para la gramínea y el suelo, sobre todo si son leguminosos (Milera e Iglesias, 1996). El objetivo principal es la producción ganadera y el secundario la producción de madera, leña, frutas, cercos vivos y sombra (Bustamante y Romero, 1991; Clavero, 1996), los animales consumen principalmente pasto y otras hierbas, pero también ramonean el follaje, las flores y los frutos de los árboles, sistema común en zonas tropicales y subtropicales, por la presencia en forma nativa de árboles con potencial forrajero dentro de los potreros, como el mojo o ramón Brosimum alicastrum, la guacima Guazuma ulmifolia, habillo Hura polyandra, parota Enterolobium cyclocarpum, el cacanahual o mata ratón Gliricidia sepium y el guaje Leucaena leucocephala, entre otras especies (Baumer, 1992; Kass et al., 1992; Preston, 1992; Simón, 1996; Ojeda, 1996; Palma y Flores, 1997, Román et al., 2004). En Costa Rica Bustamante y Romero (1991) señalaron que la Gliricidia sepium, es utilizada con éxito para la rehabilitación de praderas degradadas.

La vegetación nativa se aprovecha como fuente de forraje, pero no todas las especies en un área tienen aceptación por el ganado, al respecto Kaitho et al. (1996) señalaron la gustosidad de borregos por árboles multipropósitos dentro de los cuales por su alto valor nutritivo y alta gustosidad indicaron a Leucaena leucocephala y Sesbania sesban, otras especies poco conocidas tuvieron baja preferencia entre ellas Casuarina glauca, Erythrina burana, Acacia spp. y Tamarindus indica y de mediana gustosidad indicaron especies como Gliricidia sepium y Calliandra calothyrsus.

3.5.3 Pastoreo en plantaciones forestales

Pastoreo en plantaciones forestales. Foto de aquí.
Pastoreo en Plantaciones de maderables o frutales.  
  • Asociación de maderables: (Pinus sp).
  • Asia y Oceanía: Elaeis guineensis (palma aceitera), Cocos nucifera (cocotero), Hevea brasiliensis (hule).
  • América Tropical: Anacardium occidentalis (marañon), cítricos, mango, cocotero.
Ganadería como Complemento de la Actividad Forestal.

Ventajas:
• Incremento de Ingresos
• Aprovechamiento más uniforme de la mano de obra
• Manejo aplicado
• Mayor estabilización del suelo
• Rendimientos más altos

Desventajas:
• Competencia por luz, agua y nutrientes
• Las forrajeras pueden atraer plagas o ser vectores de enfermedades que atacan a las leñosas
• Los animales pueden causar daño
• Aplicación de algunas prácticas de manejo
• Caída de ramas o árboles pueden dañar cercas
• La reposición natural de las leñosas se puede ver interferida por el consumo animal o la competencia de la vegetación herbácea

Efectos de la caída de hojas y ramas en sistemas de pastoreo en plantaciones.

Favorables
• Reciclaje de nutrimentos.
• Protección contra la erosión.
• Mejora la estructura del suelo.
• Mejora en la tasa de infiltración de agua.

Desfavorables
• Interfiere paso de luz a la vegetación.
• Impide libre movimiento de animales.
• Limita el acceso de animales.
• Pueden provocar daños a los animales.

Efecto del pastoreo sobre las leñosas 

Daños en etapas juveniles:
• El consumo de follaje, ramas y hojas afecta el crecimiento.
• La defoliación de la yema apical en el tallo principal provocará malformaciones del tronco o ramificaciones a baja altura (pérdida del valor comercial).
• El raspado del tronco (con los dientes o al rascarse) provoca ruptura de la corteza.
• Pisoteo puede provocar ruptura de tallos, pérdida de plantas.
• El pisoteo puede contribuir a compactar el suelo, lo cual interfiere con el desarrollo radicular y la infiltración de agua.

¿Cómo prevenir los daños causados por los animales?

• Ingresar los animales cuando las ramas superiores están por encima de la altura de ramoneo
• Ingresar a ovinos en las primeras etapas de plantación
• En lo posible no emplear cabras
• Asegurarse que haya un balance adecuado entre la oferta de la vegetación herbácea y la capacidad de consumo de los herbívoros que pastorean en la plantación

3.5.4 Cercas vivas 

Cerca viva en El Salvador. Foto de aquí.

El establecimiento de cercas vivas es una de las técnicas forestales más utilizadas, para controlar el movimiento de fauna silvestre y animales domésticos y/o personas en los sistemas silvopastoriles, sin embargo, sirven también para delimitar las propiedades, producir forraje para animales domésticos y silvestres, mejorar la fertilidad y la humedad del suelo, por la adición de pequeñas hojas, productores de leña, madera, flores de donde se obtiene néctar y polen para la apicultura, frutos, postes, entre otros (Budowski, 1990; Montaginini et al., 1992; Villanueva et al., 1993).

Las cercas vivas producen servicios importantes como sombra para el ganado, controlan la erosión sobre todo en áreas con pendientes pronunciadas y sirven como cortina rompevientos, principalmente en zonas secas y de fuertes vientos (McLennan y Bazil, 1995). Esta modalidad se utiliza también para disminuir los costos por construcción de cercas. En diferentes estudios, se demostró el aprovechamiento de especies con rápido crecimiento para cercos vivos, al respecto (Febles et al., 1995), señalaron que la selección de especies para cercas vivas debe reunir características de gran crecimiento, facilidad de reproducción vegetativa, rapidez en el rebrote después de la poda, capacidad para la formación de una cerca densa, ausencia de problemas graves de plagas y enfermedades, además proporcionar otros beneficios como leña, madera, follaje, productos insecticidas, entre otros.

Dentro de estas características se pueden mencionar algunas especies, entre ellas: el cuajiote Bursera simaruba, cacanahual Gliricidida sepium y Erythrina berteroana, de las cuales, Chana y Romero (1990) hicieron diferentes frecuencias de poda en las últimas dos especies, obteniendo mayores rendimientos de biomasa comestible de Erythrina berteroana (7.3 t MS/km. de cerca, con 23% de proteína cruda y 57% DIVMS). Martínez y Ureña (1993) indicaron al colorín Erythrina americana y el sauz Salix sp por su amplio rango de adaptación y supervivencia.

Dentro de las especies vegetales que se han utilizado con éxito en la construcción de cercas vivas están Opuntia spp, Indigofera sp., Guazuma ulmifolia, Brosimum alicastrum, Erythrina sp, Bursera simaruba, Gliricidia sepium y Jatropha simpetala (Villanueva et al., 1993; Alonso et al.,1998; Guevara et al., 1998; González et al., 1998).

Budowski (1994) mencionó que tal vez sea Costa Rica el país donde se ha utilizado más esta práctica, con aproximadamente 10, 000 kilómetros lineales de cercas vivas, siendo la especie que predomina Gliricidia sepium, generalmente establecida con estacas de 2.00 a 2.50 m de largo, las cuales provienen de ramas de cercas vivas próximas, que retoñan con facilidad y pueden durar hasta 20 años o más.

En nuestro país es el estado de Tabasco con esta misma especie donde se tiene una mayor superficie de cercas vivas. El uso de cercas vivas en los sistemas silvopastoriles, se presenta como una práctica de uso de la tierra, requiriendo bajos manejos con un equilibrio tanto económico como ecológico.
3.5.5 Bancos de proteína 

Ganado comiendo Leucaena. Fot de aquí.

Milera (1992) definió a un banco de proteína como la utilización de un 20 a 30% del área total disponible en un rancho ganadero, ocupada por leguminosas puras o asociadas con gramíneas, donde las leguminosas, constituyen la principal fuente de proteína en la explotación ganadera. Para el establecimiento del banco de proteína se deben considerar los siguientes aspectos: suelos que no retengan la humedad, ni provoquen encharcamientos, preparar el suelo de acuerdo al pasto establecido donde se va introducir la leguminosa, que el área del banco este cerca de las instalaciones, disponer de la semilla necesaria y el inóculo o cepa específica para la especie y tener una buena división de potreros del área a establecer (Milera, 1991).

En un banco de proteína el ganado tiene acceso libre o controlado al banco, en el primer caso no existe línea divisoria entre la gramínea y la leguminosa, mientras que en el segundo caso el pastoreo de la leguminosa se reduce a tan solo unas horas al día (Ugarte, 1996).

Por otra parte, Jordán (1992) señaló que los bancos de proteína, permiten un manejo diferenciado para las leguminosas asegurando su persistencia junto con la gramínea. Al respecto Corbea (1994) indicó, que la vía más eficaz de mantener la estabilidad en una asociación, es el empleo de leguminosas arbóreas y arbustivas solas o combinadas con leguminosas herbáceas, las cuales mostraron resultados satisfactorios, al aumentar la producción de leche y carne.

Por otro lado Ojeda (1996) mencionó, que en la producción de leche, el forraje de árboles constituye solo una parte de la dieta volumétrica de las vacas lecheras, por lo que siempre existe otro alimento base, que garantiza el nivel nutritivo de ingestión de materia seca. Dentro de los sistemas de bancos de proteína, la especie más utilizada es el guaje Leucaena leucocephala, tanto para ganado productor de leche como de carne. Asimismo Jordán et al. (1995) señalaron que el comportamiento de la vaca lechera en la época seca en un banco de proteína de L. leucocephala, fueron suficientes dos horas de pastoreo para cubrir los requerimientos de proteína por los animales.

En Venezuela se hizo un estudio comparativo con vacas productoras de leche en un banco de proteína de L. leucocephala, Gliricidia sepium y 3.5 Kg de concentrado, siendo los tratamientos Leucaena leucocephala, pasto más Gliricidia sepium y pasto más 3.5 Kg de concentrado, el acceso al banco fue de tres horas después de la ordeña de la tarde, los resultados mostraron no haber diferencias entre el uso de las leguminosas y el empleo de concentrados en la producción (Soler et al., 1996).

El uso de Leucaena en las explotaciones de bovinos de carne representa mayores incrementos en la producción, así, Castillo et al. (1989) señalaron que en la producción bovina en un pastizal de guinea Panicum maximum y un área asociada de Leucaena leucocephala, con libre acceso al banco, las ganancias en el sistema fueron significativamente mayores que en el de guínea sola.

En otro estudio, en un sistema silvopastoril, donde la Leucaena se sembró asociada con pastos nativos, permitió ganancias individuales de 715 g/animal/día en la engorda inicial de añojos de la raza cebuina (Hernández et al., 1986). Por otro lado Castillo et al. (1992) indicaron aumentos en la producción de carne de toretes ¾ Cebú x ¼ de Holstein alimentados con Leucaena leucocephala y Panicum maximum en raciones de 50:50, 40:60 y 30:70, con un promedio de ganancia en todo el año de 471.7, 405.7 y 362.5 kg/ha, respectivamente.

3.6 Interacciones en los sistemas silvopastoriles

Los árboles han sido utilizados por la humanidad durante miles de años para diversos fines, Clavero (1996) mencionó que el uso directo, especialmente de leguminosos es sin duda la producción de forraje, cuya principal ventaja es el alto contenido de proteína, del follaje y de los frutos, siendo un alimento importante, principalmente en la época seca. Por otro lado, la interacción entre los componentes suelo, pasto, animal y especies leñosas puede ser benéfico y perjudicial. La magnitud de estas interacciones dependerá, principalmente, de las especies seleccionadas, de la densidad de la plantación, del arreglo espacial y del manejo aplicado (Bustamante y Romero, 1991; Febles et al., 1995; Simón, 1996; Pezo e Ibrahim, 1996).

3.6.1 Interacciones positivas 
Entre las interacciones benéficas se pueden citar las siguientes: La presencia de los árboles produce un efecto de sombra y favorece el establecimiento de un microclima, al atenuar la intensidad lumínica y la temperatura foliar de las plantas, mejora también el contenido de proteína bruta de los pastos acompañantes. El ciclo de renovación orgánica se incrementa al retornar al suelo residuos vegetales y animales (Febles et al., 1995).
Reciclado y fijación de nitrógeno por sus raíces y mayor diversidad en el consumo de alimentos (Clavero, 1996). En el caso de plantaciones de árboles, la ganadería contribuye a la utilización y control de pastos y malezas que compiten con el desarrollo de árboles jóvenes. En el caso de los frutales o Palmae, la limpia que hace el ganado facilita la cosecha y posterior aprovechamiento de los productos del sistema (Bustamante y Romero, 1991).
Otro efecto positivo es la reducción en la velocidad de caída de las gotas de agua al suelo, debido a los árboles, que con sus copas interceptan la lluvia y ésta cae menos violenta, lo cual favorece la infiltración evitando los fuertes escurrimientos y de esta manera se reduce la erosión y los riesgos de inundaciones (Eckholm, 1977).

Con el uso de los árboles, se logra una mejor utilización del espacio vertical. Se simulan los modelos encontrados en la naturaleza, en cuanto a la estructura y la forma de vida, se purifica el aire, el agua y se embellece el paisaje (Febles et al., 1995).

Blanco (1992) indicó el efecto del impacto animal con una carga animal adecuada, en un sistema silvopastoril donde el ganado, rompe la superficie del suelo expuesto a la intemperie, con el pisoteo incorpora las heces y el mantillo orgánico al suelo, acelerando el reciclaje de nutrientes y ayuda al establecimiento de las plántulas.

3.6.2 Interacciones negativas
Febles et al. (1995) mencionaron desventajas de los sistemas silvopastoriles, entre ellas la competencia por la luz, debido a la sombra que los árboles ejercen sobre los estratos inferiores, lo que en algunos casos afecta los rendimientos y la calidad del forraje en la asociación, principalmente de gramíneas heliófitas y fotoperiódicas. Estos efectos se pueden atenuar con la regulación de la entrada de luz, mediante una adecuada densidad de árboles y la utilización de aquellos que proyecten sombra difusa y de plantas como zacate guínea Panicum maximum y otras que responden bien a determinada intensidad de luz. 
En el caso de ecosistemas con lluvias marginales, la competencia por agua y nutrientes puede perjudicar fuertemente a las plantas herbáceas. El descanso y sombreo del ganado bajo los árboles, produce la disminución de la cobertura herbácea y causa compactación al suelo, también produce daño físico a los árboles jóvenes al rascarse en el tallo, raspar la corteza y/o que consuman intensamente los rebrotes (Pezo e Ibrahim, 1996). Otra desventaja que presentan estos sistemas son las prácticas mecanizadas de cultivos, henificados o ensilado que se ven afectadas por la interferencia de árboles a menos que la plantación de éstos se planifique con estos fines, ya sea usando líneas simples o franjas.
3.6.3 Efectos de los árboles sobre los suelos 


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Plantación de especies nativas en Sudamérica. Foto de aquí.
Actualmente se cree que la agroforestería tiene un potencial considerable como alternativa importante del manejo del suelo para su conservación, fertilidad y productividad en los trópicos. Esta creencia se apoya en datos científicos de que los árboles y demás tipos de vegetación mejoran el suelo que se encuentra próximo a ellos. Se han identificado un número de puntos que apoyan esta hipótesis: 
  • Desde tiempo inmemorial, los agricultores han sabido que obtendrán un buen cultivo plantando en claros del bosque. Se sabe que los suelos que se desarrollan de áreas arbóreas y bosques están bien estructurados, con una buena capacidad de retención de humedad y alto contenido de materia orgánica. 
  • A diferencia de los sistemas agrícolas, un ecosistema forestal es un sistema relativamente cerrado en términos de transferencia de nutrientes, almacenamiento y reciclaje. 
  • La capacidad de los árboles para restaurar la fertilidad del suelo, se puede ilustrar con las experiencias en muchos países en desarrollo, que indican que la mejor manera de recuperar tierras degradadas, es mediante la forestación o mediante un tipo similar de uso basado en el árbol. 
  • La conversión de los ecosistemas naturales a sistemas agrícolas arables, conduce a una disminución de la fertilidad y una degradación de otras propiedades del suelo, a menos que se tomen medidas correctivas apropiadas, frecuentemente caras; y Las cualidades de enriquecimiento del micrositio de los árboles como el Faidherbia (Acacia) albida en África Occidental y el Prosopis cineraria en la India han sido reconocidas durante mucho tiempo en muchos sistemas agrícolas tradicionales.
Efectos benéficos 

Adicionales al suelo:
  • Mantenimiento o aumento de materia orgánica.
  • Fijación de nitrógeno.
  • Extracción de nutrientes. Esto es probable pero no ha sido demostrado. La hipótesis es que en general, los árboles son más eficientes que las plantas herbáceas en tomar nutrientes liberados por el desgaste de los horizontes más profundos del suelo. El potasio, fósforo, bases y micronutrientes son liberados por el desgaste de rocas particularmente en los horizontes B/C y C del suelo que de manera frecuente son penetrados por las raíces de los árboles.
  • El insumo atmosférico. La deposición atmosférica hace una importante contribución al ciclo de nutrientes, más en las regiones húmedas, que en las secas. Consiste en los nutrientes disueltos en la lluvia (deposición húmeda) y de los contenidos en el polvo (deposición seca). Los árboles reducen la velocidad del viento considerablemente y así proveen condiciones favorables para la deposición seca.
Reducción de pérdida de suelo 
  • Protección de la Erosión. El efecto más serio de la erosión es la pérdida de materia orgánica y nutrientes del suelo y la consecuente reducción del rendimiento del cultivo. La cubierta forestal reduce la erosión a niveles bajos, principalmente mediante la cubierta de hojarasca de la superficie y de la vegetación de las subcapas, la protección proporcionada por la canopia del árbol es relativamente pequeña.
  • Recuperación de nutrientes (eficiencia mejorada del uso de nutrientes), esto esta relacionado con la captación de nutrientes.
Comúnmente se supone que los sistemas raíz-árbol interceptan, absorben y reciclan nutrientes del suelo, que de otra manera se perderían por lixiviación, haciendo por consiguiente un ciclo de nutrientes más cerrado.

Efectos sobre las propiedades físicas y químicas de los suelos 
Efecto sobre las propiedades físicas del suelo 
  • Mantenimiento o mejoramiento de las propiedades físicas. El mejoramiento de propiedades tales como la estructura del suelo, porosidad, retención de humedad y resistencia a la erosión bajo la cubierta forestal. 
  • Modificación de los extremos de la temperatura del suelo: Los estudios de labranza mínima muestran que las temperaturas altas del suelo afectan adversamente el crecimiento del cultivo y otras propiedades biológicas, incluyendo la población microbiana. Además, la cubierta de hojarasca de la superficie reduce las temperaturas sobre todo en los trópicos donde en ocasiones exceden los 50ºC.
Efectos sobre las propiedades químicas de los suelos 
  • Reducción de la acidez: Los árboles tienden a moderar los efectos de la lixiviación mediante la adición de bases a la superficie del suelo. Sin embargo, se duda si la hojarasca del árbol desempeña una parte importante para elevar el pH de los suelos ácidos, excepto mediante la liberación de bases sintetizadas durante muchos años del crecimiento del árbol.
  • Reducción de la salinidad: La forestación ha sido usada para recuperar suelos salinos y alcalinos. Por ejemplo Acacia nilotica y Eucaliptus sp en la región Kamal de la India. En este tipo de recuperación, el mejoramiento de las propiedades químicas del suelo está indudablemente apoyado por una mejor infiltración.
  • Efectos de la sombra. La sombra reduce la temperatura de la superficie del terreno, que puede reducir la proporción de pérdida de materia orgánica del suelo por oxidación.
Efectos adversos
  • Pérdida de materia orgánica y nutrientes en la cosecha de árboles. Los árboles acumulan grandes cantidades de nutrientes en su biomasa, parte de la cual es recogida en la cosecha. El problema es más grave cuando hay una cosecha completa de árboles (por ejemplo la recolección de ramas pequeñas y hojarasca).
  • Competencia de nutrientes entre árboles y cultivos: Este problema probablemente es más serio cuando los árboles tienen un sistema radical establecido, que domina al de los cultivos anuales recién plantados. Idealmente, los sistemas radicales de los árboles en los sistemas agroforestales deberían tener penetración profunda y una dispersión lateral limitada.
  • Competencia por humedad entre árboles y cultivos. En las zonas de las sabanas secas y semiáridas, este es posiblemente el problema más serio que se ha encontrado en la agroforestería
  • Producción de sustancias que inhiben la germinación o el crecimiento. Algunas especies de Eucaliptos producen toxinas que pueden inhibir la germinación o el crecimiento de algunas hierbas anuales. Se ha sugerido también que la producción de sustancias alelopáticas de las raíces de los árboles pudiera presentar problema en la agroforestería, pero hay poca evidencia de esto.
Entender la magnitud y la proporción de los efectos benéficos así como de los efectos adversos de los árboles sobre los suelos, es la clave para el diseño y manejo exitoso de los sistemas agroforestales.

3.7 Otros sistemas y prácticas agroforestales

3.7.1 Agroforestería para la producción de leña


https://www.researchgate.net/profile/Rene_Reyes/publication/284655121/viewer/AS:299698662461443@1448465137990/background/7.png
Leña. Foto de aquí.

Eckholm (1975), citado Nair, 1997, señaló el problema de la escasez de leña como la “otra crisis energética”. Estimó que a principios y mitad de los setenta), “no menos de 1.5 mil millones de personas en los países en desarrollo derivan por lo menos 90% de sus requerimientos energéticos de la madera y el carbón y otros mil millones satisfacen por lo menos 50% de sus necesidades energéticas de esa misma manera; este recurso esencial está seriamente amenazado; y el mundo en desarrollo está enfrentando una carencia crítica de leña tan seria como la crisis petrolera”. También se ha generado mucha preocupación acerca del impacto ambiental potencial del problema de la leña. La recolección de leña se cita frecuentemente como un factor que contribuye a diezmar los bosques tropicales.

Aunque estas aseveraciones son raramente verificadas, hay una fuerte evidencia que sugiere que el uso de madera para leña es en cierto modo un elemento que contribuye a la degradación de los recursos naturales, en las regiones agrícolas, donde las presiones sobre los recursos son grandes.

A pesar de la carencia de un acuerdo sobre los puntos específicos del problema, se acepta universalmente que la escasez de leña es un problema muy serio que afecta no sólo a las unidades familiares, sino también al uso y conservación de los recursos nacionales e internacionales. Una de las medidas que se han tomado para enfrentar este problema, es la de promover la plantación de árboles para la producción de leña. Varios programas se promovieron en donde se incluían la plantación de árboles por los agricultores en sus propias fincas o en las tierras de propiedad comunal o pública, se conocen generalmente como proyectos sociales forestales o agroforestales (para la producción de leña).

Algunos observadores creen que la clave para resolver el problema de la leña, es alentar a las familias para que cultiven suficientes árboles para satisfacer sus propios requerimientos y generar excedentes para vender. Sin embargo, estos proyectos no han sido alentadores, dado que el pequeño agricultor le interesa tener árboles de usos múltiples, no importa que tan seria sea la escasez de leña. 

Producción de leña

El éxito ha sido también bloqueado por el hecho de que muchas parcelas de bosque fueron plantadas en tierras comunales, sin un claro entendimiento de quien exactamente mantendría las plántulas y quien tendría los derechos para los eventuales productos del bosquete.

Leña de monte. Fotod de aquí.

Adicionalmente, la población local, no considera la escasez de leña como un problema actual ya que la leña es reemplazada por alternativas como rastrojo, estiércol, ramitas, cortezas, etc. Otras carencias (como la escasez de materiales de construcción y forraje), son vistas frecuentemente más importantes que la escasez de leña. Así, los proyectos establecidos en la India, finalmente los productos obtenidos son postes de alto valor o madera para pulpa en lugar de leña. Por lo anterior se observa que la gente esta más interesada en satisfacer sus necesidades de forraje y otras necesidades, siendo la leña un beneficio subsidiario en lugar de ser un primer motivo.


Rastrojo de maíz. Foto de aquí.

Un punto importante es el tipo de especies que se prefieren para la leña, por ejemplo en Níger, se prefiere leña de la especie Combreatum, así que especies como Azadirachta indica y Eucaliptus que se han promovido extensivamente en el Sahel por más de 20 años, todavía no son tan populares. De igual manera, los mercados de leña en la India están dominados por Acacia nilotica, Tamarindus indica, Prosopis y otras especies locales, a pesar de los esfuerzos de plantar árboles a gran escala para producción de leña por las agencias estatales usando especies exóticas como Leucaena, Casuarina y Eucaliptus. En nuestro país, sin embargo la preferencia de uso para leña se concentra principalmente en el mezquite Prosopis sp, palo brasil Haematolylon brasiletto, diferentes tipos de huizaches Acacia spp y sobre todo se prefiere los encinos Quercus spp, también para la elaboración del carbón, entre otras especies nativas.
Estas experiencias sugieren que: 
  • Los agricultores rara vez comparten las preocupaciones de las agencias de desarrollo y de los gobiernos para la amenazante crisis que representa la escasez de leña. 
  • Aunque existe un gran potencial para mejorar su producción a través de programas agroforestales (y silvicultura social), para que éstos tengan éxito, la leña debería ser promovida como un beneficio adicional, más que como un producto principal; y, 
  • Los pequeños propietarios y las comunidades, seleccionaran consistentemente árboles localmente adaptados y generadores de ingresos aceptables que producen múltiples artículos, de preferencia a aquellos que sólo proporcionan leña.
Árboles para leña

Gran número de especies leñosas han sido identificadas para leña. Se podría argumentar que cualquier material leñoso puede serlo y por lo tanto cualquier planta leñosa puede ser utilizada como combustible. Pero el término “especies para leña (o madera para fuego)”, se refiere a plantas adecuadas que proporcionan madera para cocinar, calentar y algunas veces alumbrar. Existen dos volúmenes de Firewood Crops (NAS, 1980,1983), en el cual se identificaron 1200 especies para leña, de las cuales a 700 se les dio el rango máximo, significando que eran potencialmente más valiosas que las otras. En estos reportes se dio especial consideración a las plantas que:
  • Tienen otros usos diferentes al de proveer leña;
  • Son fácilmente establecidas y requieren poco cuidado;
  • Se adaptan bien a diferentes condiciones ecológicas, incluyendo problemas ambientales como suelos tóxicos o deficientes en nutrimentos, áreas con pendiente pronunciada, zonas áridas y tierras altas tropicales;
  • Tengan características deseables, como capacidad para fijar nitrógeno, crecimiento rápido, capacidad para regenerarse; leña que tenga alto valor calorífico y que arda sin chispas o humo tóxico.
3.7.2. Entomoforestería 
La entomoforestería se refiere a cultivar árboles en combinación interactiva con insectos para obtener productos útiles al hombre. Los sistemas principales son la apicultura, (cultivo de abejas para la producción de miel y otros productos asociados como la jalea real, polen), sericultura (producción de seda) y la producción de laca (relación árbol-insecto parásito).
3.7.2.1 Apicultura 

Apicultor mexicano. Foto de aquí.

En general, la apicultura en Latinoamérica esta bien desarrollada con una cantidad substancial de producción de miel para consumo local, así como para la exportación. En México, donde la apicultura es una práctica muy difundida, más de 45 mil familias dependen para su sobrevivencia de la producción de miel.
 
La apicultura consiste de colmenas hechas de troncos de madera, donde reside la colonia de abejas. Las abejas hacen miel del néctar y facilitan una mejor polinización. La apicultura, requiere un conocimiento técnico especializado para cuidar las abejas, los movimientos de las colmenas, las cosechas y el procesamiento. Las familias que se especializan en el cultivo de abejas tienen un conocimiento tradicional o reciben entrenamiento.

Hay dos clases de práctica apícola: de subsistencia y comercial. La apicultura de subsistencia es una producción a pequeña escala con 15 a 20 colmenas de abejas, que se mantienen permanentemente en el mismo lugar, ya sea en el huerto casero o en la finca familiar. La apicultura comercial consiste de un gran número de colmenas, con un rango normal de 300 a 500 o más, difundidas en varios lugares, transportadas y reubicadas en distintas áreas, en diferentes temporadas, de acuerdo con los patrones de cambio de la floración. Las áreas preferidas para la apicultura en México son las plantaciones de cítricos y café, las áreas arboladas con una alta diversidad de especies herbáceas.

Producción y servicios de la apicultura. La miel, el polen, la jalea real, el propóleo y la cera son los principales productos de la apicultura. La miel es un alimento muy completo ya que contiene vitaminas, minerales, aromatizantes, hormonas, aminoácidos y otras propiedades que benefician al organismo humano. El polen y la jalea real, son otros productos que se obtienen de las abejas. El polen son pequeños gránulos que las abejas juntan de las flores y almacenan en los panales para su alimentación. El polen tiene alrededor de 35% de proteínas además de grasas, minerales, vitaminas, enzimas y hormonas vegetales. La jalea real es una sustancia pastosa de color blanco que es producida por las glándulas de las abejas jóvenes. La jalea real se utiliza para alimentar a las larvas de las abejas y es el alimento especial para la abeja reina. Es muy empleada por la industria farmacéutica para revitalizar al ser humano.

La miel además de ser un alimento sano y puro que no requiere preparación alguna ni conservadores artificiales, está perfectamente balanceada para ayudar al cuerpo humano a mantenerlo sano. Es un antiséptico que ayuda a prevenir enfermedades respiratorias, rehumatismo, enfermedades estomacales entre otras.

3.7.2.2 Sericultura

Gusanos de seda. Foto de aquí.


La sericultura, cría de gusanos de seda para producción de seda, es una antigua práctica y está bien desarrollada desde las regiones templadas hasta las regiones subtropicales de Asia. La tecnología requiere conocimiento especializado y generalmente se practica como una tradición familiar. Se practica como una industria a pequeña escala y todos los miembros de la familia participan en algún tipo de actividades relacionadas con la sericultura. En las áreas donde la sericultura es practicada, el ingreso familiar depende casi exclusivamente de esta industria aldeana.

La tecnología sericultural consiste en la crianza de gusanos de seda (Bombix mori) dándoles de comer una gran cantidad de hojas de árbol de mora (Morus alba). El gusano de seda es un insecto metamórfico que experimenta cuatro etapas de crecimiento y desarrollo: huevecillo, larva, pupa y mariposa. A las larvas, mantenidas en camas de cría se les alimenta con hojas cortadas en trozos de mora a intervalos regulares. La larva madura deja de consumir y empieza a segregar la seda para envolver a los capullos, en esta etapa se colocan en montajes para envolver a los capullos. Los capullos forman la materia prima para la industria de la seda. La principal fuente de alimento para el gusano de seda es el árbol de mora que crece bien bajo condiciones húmedas hasta los 2000 m aunque es también tolerante a las sequías y al calor. El árbol de mora es una especie de usos múltiples que provee madera fina, corteza para papel de alta calidad y ramas para fabricar herramientas. Sus usos adicionales son: hortaliza, pienso, melífero, leña, rompevientos, conservación del suelo, setos vivos, sombra y ornamental.

La tecnología sericultural tiene el potencial para mejorar el bienestar económico de las familias rurales y puede considerarse como una opción agroforestal apropiada en situaciones específicas.
3.7.2.3 Producción de laca

La producción de laca es otra tecnología entomoforestal practicada principalmente por agricultores de escasos recursos en el sureste de Asia. Los piojos lac (Laccifer lacca) son insectos con una relación parasitaria con los árboles, que producen laca. La laca se usa en la fabricación de joyería y en la industria de gramófonos. También se usa para aislar barnices y para recubrir superficies.

Las siguientes son algunas de las plantas hospederas preferidas por los piojos lac: Acacia catechu, Albizia lebbeck, Annona squamosa, Cajanus cajan, Ficus glomerata, Ficus viren y Zizyphus mauritania. Los insectos desarrollan una relación parasitaria con las plantas hospederas, y la gente rural va y recolecta las ramas infectadas y cosecha la laca para el mercado local. El alcance de esta tecnología es limitado ya que provee ingresos monetarios limitados para las familias rurales de pocos recursos en ciertas áreas.

3.8 Otros sistemas asociados a los bosques

Actualmente se desarrollan otros sistemas dentro de las áreas naturales que pudieran interpretarse como sistemas agroforestales; sin embargo, existe una amplia discución sobre si estos sistemas se deben considerar como tales, dado las consecuencias negativas que traen a los bosques cuando no se realizan con el control y el ordenamiento adecuados.

3.8.1 Agricultura Migratoria

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Agricultura migratoria. Foto de aquí.


El término de agricultura migratoria se refiere a la agricultura o sistemas agrícolas donde la tierra con vegetación natural (bosque o pradera arbolada) es desmontada, cultivada por unos cuantos años y después abandonada. Se le conoce también como agricultura de roza, tumba y quema. Son sistemas de subsistencia orientados a satisfacer necesidades de alimentación, combustible y habitación. La agricultura migratoria es un ejemplo de agroforestería en rotación. Esta tecnología se práctica en países tropicales forestales, por personas que cortan y queman áreas forestales naturales para plantar cultivos temporales. Las primeras estaciones de cultivo son muy buenas porque las plantas se benefician del suelo residual forestal, que es rico en nutrientes. Sin embargo, este tipo de suelo es susceptible a la erosión cuando se queda descubierto y su fertilidad disminuye rápidamente, cuya variación dura de 2 a 3 años, siendo abandonado por los agricultores para que se restablezca la vegetación, denominándose a este lapso “barbecho”, el cual puede durar de 5 a 20 años.
Tales costumbres nómadas tienen las siguientes consecuencias graves:
1. El barbecho, que sirve para restaurar la fertilidad del suelo, es idéntico a la vegetación natural, que permanece al margen de todo control humano, y sin posibilidades de mejora. 2. Por lo tanto, los recursos edáficos y forestales se van perdiendo por obra del fuego, la erosión y otros factores. 3. El hombre no tiene el menor estímulo para intensificar su agricultura, o emprender mejoras a largo plazo en su tierra.

4. La necesidad de cambiar periódicamente de lugar le impide la acumulación de bienes materiales permanentes.

5. La densidad de población no puede pasar de cierto límite crítico, puesto que, cuando dicho límite está a punto de alcanzarse, se degrada todo el suelo y el hambre dispersa a la población.

6. Por lo mismo, no se pueden formar núcleos o aglomeraciones de población, y no hay urbanización posible, todo lo cual significa que los cultivadores tienen que permanecer, económicamente, en un nivel de subsistencia, sin la menor diferenciación profesional, ni intercambio o especialización, en una palabra, sin posibilidad de progreso.

7. La experiencia enseña que, allí donde se han introducido cultivos comerciales, en el afán por elevar el nivel de vida de los agricultores, sin, alterar los métodos de cultivo, los efectos destructivos de la agricultura migratoria se han intensificado.

Cuando la presión de la población es baja, la agricultura migratoria está en equilibrio con el medio ambiente natural. Cuando la densidad de población es alta, las áreas que van a ser deforestadas llegan a ser raras o están alejadas y se puede observar una reducción en el tiempo de rotación. Las parcelas donde el bosque se ha regenerado parcialmente, se talan otra vez. La fertilidad del suelo no se restablece en estas parcelas y después de varias rotaciones, o de un período demasiado largo de cultivo, el bosque se regenera cada vez menos y se convierte en sabana. El mismo fenómeno puede observarse cuando los agricultores practican la agricultura migratoria en áreas de aserraderos y de este modo obtienen acceso a muchas parcelas parcialmente desmontadas y a suelos ya empobrecidos y manejados defectuosamente.

Si la agricultura migratoria es o no agroforestería se puede discutir. De hecho, los árboles recolonizan la parcela abandonada espontáneamente y el agricultor no toma una acción deliberada que conduzca a esto. Sin embargo, la interacción entre árboles y cultivos es clara, porque los cultivos pueden ser plantados en la tierra que ha sido restaurada por el barbecho de árboles. Algunos autores no consideran a la agricultura migratoria como agroforestería a menos que el agricultor tome una acción deliberada para introducir o favorecer ciertos árboles en barbecho o que ciertos árboles se abandonen voluntariamente en la parcela en el momento del desmonte.

Las limitaciones ambientales y sociales. La agricultura migratoria era sostenible cuando la tasa de población era baja y la tierra abundante, lo que permitía dejarla un largo periodo de barbecho, con el aumento de la población local, se aumenta el periodo de cultivo y se reduce el del barbecho, lo que origina: 
  • Deforestación acelerada en las regiones tropicales.
  • Emisión incrementada de carbono a la atmósfera (debido a las quemas de la biomasa forestal, se contribuye a la emisión de gases de invernadero). Se estima que el 25% del calentamiento global es atribuido a la quema de los bosques tropicales (EPA, 1990, citado por Krishnamurthy y Ávila, 1999).
  • Pérdida de la biodiversidad (Se estima que casi la mitad de los números globales de especies se encuentran en los bosques tropicales y hay millones de especies que no han sido estudiadas que pudieran representar grandes beneficios a la humanidad 
  • Baja productividad de la tierra.
En casi todos los esquemas de clasificación de agricultura migratoria se designan grados diferentes de intensificación del cultivo que puede ser evaluado sobre la base del factor uso de la tierra (L): 
 
Durante las etapas tempranas de la agricultura migratoria, cuando los períodos de barbecho son largos, L>10. Sin embargo, cuando se alcanza una etapa sedentaria y permanente de cultivo, como en los huertos caseros, L=1. Además los diferentes sistemas de agricultura migratoria están entretejidos en el paisaje agrícola. Así dentro del patrón general de ciclos alternativos de barbecho y cultivo, la naturaleza del cultivo migratorio varía de un lugar a otro.

Generalmente, se acepta que el cultivo tradicional migratorio con periodos de barbecho adecuadamente largos, es un método seguro de manejo del suelo, bien adaptado al ambiente local, ecológico y social. Antes de que el bosque sea desmontado, existe un ciclo cerrado de nutrientes, en el sistema bosque-suelo. Dentro de este sistema, la mayor parte de los nutrientes son almacenados en la biomasa y en el suelo superficial y opera un ciclo constante de transferencia de nutrientes desde un sistema a otro, a través de procesos biológicos y físicos ocasionados por la lluvia (filtración por follaje), caída de hojas, descomposición de raíces y absorción por la planta.
El desmonte y la quema de la vegetación interrumpen este ciclo cerrado de nutrientes. Durante la operación de la quema, aumenta la temperatura del suelo, y después la mayor radiación solar que cae sobre la superficie desnuda del suelo da por resultado temperaturas más altas de éste y el aire. Esta variación en el régimen de la temperatura causa cambios en la actividad biológica del suelo. La adición de ceniza a través de la quema causa importantes cambios en las propiedades químicas del suelo y en el contenido de materia orgánica.
 En general las bases intercambiables y el fósforo disponible aumentan ligeramente después de la quema; los valores del pH también aumentan, aunque generalmente sólo en forma temporal. Estos cambios en el suelo después del desmonte y de la quema dan por resultado un aumento grande de los nutrientes disponibles, así que el primer año de cultivo que se planta se beneficia considerablemente. Después, el suelo se vuelve menos y menos productivo y el rendimiento del cultivo empieza a disminuir. Las principales razones de la disminución en los rendimientos son: el agotamiento de la fertilidad del suelo, infestación enorme de malezas, deterioro de las propiedades físicas del suelo y ataque creciente de insectos y enfermedades.
Finalmente los agricultores se dan cuenta de que seguir cultivando estos campos será difícil y poco remunerativo por lo que abandonan este sitio y se van a otros, saben también que en el período de descanso, vuelve a establecerse vegetación natural, mejorando la fertilidad y productividad y pueden regresar a este mismo sitio después de algunos años.
Se han identificado como base de investigación para identificar los sistemas alternativos del uso de la tierra para la agricultura de roza, tumba y quema. 
  • La agroforestería y los sistemas agropastoriles que acumulan biomasa rápidamente y producen enormes reservorios de carbono al suelo, aumentando el secuestro de carbono y disminuyendo las emisiones de bióxido a la atmósfera.
  • Las intervenciones agroforestales que mantienen o mejoran la fertilidad del suelo y disminuyen la invasión de malezas prolongaran la productividad de la tierra recién deforestada, reduciendo la necesidad de nuevos desmontes. Además, las intervenciones que permitan a los agricultores cultivar una amplia variedad de productos para diversificar su producción agrícola, aumentará la seguridad alimentaría familiar y mejorará la condición nutricional.
  • El desarrollo de alternativas sostenibles para la agricultura de roza, tumba y quema, que consiste del uso productivo de un número creciente de especies vegetales, llevará grandes beneficios a los agricultores y a la sociedad y al mismo tiempo reducirá la pérdida de la biodiversidad, minimizando una posterior desforestación.
3.8.2 Libre pastoreo en bosques

Libre pastoreo en bosques. Foto de aquí.


En este modelo, se utilizan terrenos con cultivos ya establecidos de especies forestales, la finalidad puede ser la producción de madera, leña, frutas, sombra y carbón, en donde son incluidos animales para pastorear, los cuales consumen los zacates y otras hierbas que crecen en el estrato herbáceo. Al respecto Bustamante y Romero (1991) indicaron que el principal objetivo de este sistema consiste en obtener algunos de los productos antes mencionados y reducir riesgos de incendio. Como objetivo secundario, se tienen ingresos económicos a corto plazo con la producción ganadera. En países como Costa Rica, se tienen pasturas en áreas de bosque, con especies maderables como el laurel Cordia alliodora, cedro amargo Cedrella odorata y caobilla Guaream sp., combinadas con leguminosas como Gliricidia sepium y Erythrina sp (Pezo e Ibrahim, 1996).
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